martes, 7 de mayo de 2013

PRONUNCIAMIENTO DE LA COMUNIDADES DEL RIO NAPO, CURARAY Y ARABELA


El 25 de abril le fue entregado al vice-ministro de poblaciones vulnerables del Ministerio de la Mujer, Julio Rojas, llegado a Santa Clotilde en un helicoptero naval, el pronunciamiento de las comunidades componentes de las federaciones indígenas ORKIWAN y FECONAMNCUA. Esperamos sean atendidas.
PRONUNCIAMIENTO
La Organización Kichwaruna Wankurina del Alto Napo – ORKIWAN y laFederación de Comunidades Nativas del Medio Napo, Curaray y Arabela – FECONAMNCUA, dan a conocer al Presidente Constitucional de la República, Ollanta Humala Tasso; al presidente del Congreso de la República, Víctor Isla Rojas; a los Congresistas de la República, a los Ministros de Estado, al Presidente del Gobierno Regional de Loreto, Iván Enrique Vásquez Valera; al Alcalde de la Municipalidad Distrital del Napo, Manolo Piñan Valerio, al Alcalde de la Municipalidad Distrital de Torres Causana, Prof. Gabriel Ashanga Jota y a todo el pueblo en general, lo siguiente:
1.       1. Que, los días 23 y 24 de abril, en la localidad de Santa Clotilde, en reunión histórica de coordinación de las directivas de ambas organizaciones indígenas de la cuenca del río Napo, se ha venido a bien llegar a acuerdos conjuntos para desarrollar una AGENDA POLÍTICA CONJUNTA que responda a las necesidades de nuestros pueblos.
1.       2. Que, la construcción de la AGENDA POLÍTICA CONJUNTA de los pueblos napurunas será un continuo proceso de diálogo concertado, para así lograr la ansiada integración de nuestros hermanos indígenas Napurunas en un solo PUEBLO, como es la Nación Kichwa Napuruna.
1.       3. Que, pedimos a las autoridades políticas que respeten nuestras formas de vida y el desarrollo que queremos lograr a partir de nuestras propias prioridades y necesidades que los pueblos Napurunas identifiquemos, para llegar a un ETNODESARROLLO.
1.       4. Que, nos oponemos a la forma como se está llevando el proceso delPresupuesto Participativo para el año fiscal 2014 en el distrito del Napo, la misma que viola el derecho de participación y diálogo, toda vez que dicho presupuesto se desarrollará en tan solo un día. EXIGIMOS que se nos reconozca nuestro derecho a participar en los espacios públicos y que se nos convoque a las mismas.
1.       5. EXIGIMOS que se inicien procesos de CONSULTA a favor de nuestros pueblos frente a todas las actividades que se vienen desarrollando en nuestro TERRITORIO ancestral, esta CONSULTA tiene que partir no solamente del Gobierno Nacional, sino también de los Gobiernos Locales y del Gobierno Regional de Loreto.
1.       6. EXIGIMOS el RECONOCIMIENTO de las Organizaciones de los Pueblos Indígenas Kichwas del Napo, en este caso, no es una comunidad, sino todas las comunidades que están afiliadas y hermanadas con la Organización Kichwaruna Wankurina del Alto Napo – ORKIWAN y con la Federación de Comunidades Nativas del Medio Napo, Curaray y Arabela – FECONAMNCUA. En consecuencia, NINGUNA DECISIÓN ES VÁLIDA UNILATERALMENTE SINO EL ACUERDO DE TODAS LAS COMUNIDADES COMO UN SOLO PUEBLO.
1.       7. Que, finalmente, hemos llegado a visualizar algunos puntos o contenidos que estaremos trabajando como son: Seguridad jurídica territorial y defensa de los Recursos Naturales y del Ambiente; Educación Bilingüe Intercultural en todos los niveles; Salud intercultural; Dialogo y Participación concertada; Consulta Previa; Producción y Mercados comunes; Servicios Básicos, entre otros.
“SHUK YUYAYLLA, SHUK SHUNKULLA, SHUK SHIMILLA, SHUK MAKILLA”
“Una sola idea, un solo sentimiento, un solo lenguaje, una sola fuerza”
Todos Unidos
Santa Clotilde, 24 de abril de 2013
Atentamente;
Prof. Antonio Canelos Duende                            Richard Rubio Condo
Presidente ORKIWAN                                            Presidente FECONAMNCUA
Prof. Rafael Noteno Capinoa                              Consuelo Mercedes Pérez Siquihua
Vicepresidente ORKIWAN                                 Vicepresidenta FECONAMNCUA
Prof. Jhonaz Papa Licuy                                      Hernán Gutiérrez Jipa
Secretario ORKIWAN                                          Tesorero FECONAMNCUA
Prof. Cilda Noteno Oraco                                     Gerardo Grefa Siquihua
Secretaria Mujer Indígena ORKIWAN              Fiscal FECONAMNCUA
Neil Jipa Siquihua                                                 Jamber Duende Dahua
Secretario FECONAMNCUA Vocal FECONAMNCUA




miércoles, 4 de abril de 2012

EL CASTELLANO DE LORETO

El siguiente es un artículo aparecido en el semanario Kanatari que edita el Centro de Estudios Teológicos de la Amazonia.
En la foto (DR) vemos a Luis Hernán Ramírez y al gran poeta loretano Germán Lequerica.


EL CASTELLANO DE LORETO
Luis Hernán Ramírez

I. INTRODUCCIÓN

1. ZONA DE EXPANSIÓN

El español amazónico, forma dialectal del español hablado en el Perú, se expande por una vasta extensión del territorio nacional que comprende los actuales departamentos de Loreto, San Martín, Ucayali y Madre de Dios y las provincias de San Ignacio, Jaén y Bagua de Cajamarca, Bongará y Rodríguez de Mendoza de Amazonas, la selva central del país integrada por las provincias amazónicas de los departamentos de Huánuco, Pasco, Junín y Ayacucho y por los pueblos del valle de la Convención en Cuzco.

2. EL CORPUS DE ESTE TRABAJO

El material lingüístico empleado en este trabajo es el de mi propia competencia de hablante nativo del dialecto amazónico. Los primeros dieciocho años de mi vida han transcurrido en Moyobamba, en las décadas del 30 y del 40 y he alternado entonces, en los colegios y calles de mi ciudad natal, con hablantes venidos de otras ciudades de San Martín y del puerto de Yurimaguas. He recogido material lingüístico, particularmente léxico, durante la década del 50, entre estudiantes loretanos del viejo CNI de Iquitos. En la década siguiente, he incrementado este hábeas léxico con informaciones proporcionadas por estudiantes oriundos de la selva en las universidades de San Marcos y San Luis Gonzaga de Ica. En el decenio del 70 he tenido oportunidad de realizar encuestas dialectales del habla rural y urbana en la ciudad de Moyobamba, San Ramón, La Merced y Oxapampa utilizando el Cuestionario del ALEP (Atlas lingüístico y etnográfico del Perú) y dentro de este proyecto, hoy desactivado. En los años 80 he recibido nuevas informaciones de orden lexical, semántico y de cultura popular del dialecto amazónico proporcionadas por profesores de Bagua, Jaén, Rodríguez de Mendoza, Tingo María, Pucallpa, La Convención y Puerto Maldonado que realizaron estudios de maestría en la Universidad de La Cantuta. Aparte de este vasto y desordenado corpus recogido de modo discontinuo en casi cuarenta años, he utilizado como hábeas el siguiente material léxico publicado: Enrique Tovar, Vocabulario del Oriente Peruano (1996); Luis Francisco Izquierdo Ríos, Regionalismo en Pueblos y Bosque (1976); César Huamán Ramírez, Vocabulario regional en Los secretos de la Amazonia (1982) y César Calvo de Araujo, Vocabulario, en Paiche (novela) (1963).

3. EL DIALECTO AMAZÓNICO, UNA VARIANTE DEL ESPAÑOL PERUANO

El dialecto amazónico es una de las tres variantes bien definidas que tiene el español peruano. Las otras son: el dialecto andino, extendido en la región de la sierra, en el que se pueden establecer varios subdialectos de acuerdo a los influjos del aimara y de las diversas hablas dialectales del quechua: cusqueña, ayacuchana, huanca y del chinchaisuyo y el dialecto costeño o del litoral, en el que se distinguen subdialectalmente de acuerdo a los sustratos: puquina en el sur y yunga o mochica en el norte.

El dialecto amazónico, contrariamente a lo que sostiene Alberto Escobar tiene más coincidencias con el dialecto andino que con el costeño o del litoral. Debió tornarse durante el siglo XVI en los primeros centros urbanos de fundación y población española en la selva alta: Borja, Moyobamba, Rioja, Lamas, Tarapoto, Tabalosos, Saposoa, con alguna influencia quechua y de allí se extendió a los llanos de la selva baja quedándose en las ciudades, aldeas y poblaciones ribereñas, enriqueciéndose en los siglos siguientes al contacto con la lengua portuguesa de los brasileros en las selvas de los ríos amazónicos; de los idiomas hablados por las etnias amazónicas recibió como préstamos muchos términos de indudable sustrato arahuacocaribe en la zona norte y tupíguaraní en la zona sur.

Apelando a consideraciones fonéticas, Alberto Escobar ha sostenido que las variedades amazónica y costeña (centro y norte del litoral) constituyen un solo dialecto del español peruano, que llamó dialecto ribereño o no andino, tipo 2, frente al tipo 1, o dialecto andino que comprende el litoral sur (desde Chala), el altiplano y toda la región andina. Considerando, igualmente, rasgos fonéticos y fonológícos, nosotros creemos que las variantes costeña, andina y amazónica, mantienen entre sí diferencias básicas y aún hallamos, en esos mismos rasgos, más coincidencias entre el dialecto andino y el amazónico que entre éste y el costeño.
Cuadro de variaciones fonéticas del español peruano


LI [y] - costeño : cáye
[£] - andino : cá£e
[ž] - amazónico : cáže

rr [r] - costeño y amazónico : cófre
[Y] - andino : coYe

/p/ [k] - costeño : rákto
[p] - andino y amazónico : rápto

c/-k-/ [g] - costeño : tánga
[k] - andino y amazónico : tákna

/-s/ [x] - costeño : ejkribir
[s] - andino y amazónico : escribir
f /f/ [$] - costeño y andino : $óto
[x] - amazónico : xóto

j/x/ [x] - costeño y andino : xwána
[f] - amazónico : tána

-x/ks/ [x] - costeño : extraño
[gs] - andino : egstraño
[ks] - amazónico : ekstráno

/-d-/ [ ] - costeño : pescáo
[d] - andino : pescado
[t] - amazónico : pescáto


Según estas realizaciones fonéticas de las consonantes en el español peruano, cinco veces el habla amazónica se diferencia de las otras; tres veces coincide con el habla andina y sólo una vez con el dialecto costeño. El habla andina tiene dos semejanzas con la costeña.

II. LLEGADA DEL ESPAÑOL A LA SELVA PERUANA.
VISIÓN DIACRÓNICA


1. LA CONQUISTA DE MOYOBAMBA

Tras el colapso del Imperio de los Incas en Cajamarca y por encargo de Francisco Pizarro, el capitán Alonso de Alvarado emprendió la conquista y pacificación de Chachapoyas, a donde marchó en 1535, pero debió abandonar la empresa para ponerse al lado de Pizarro en la guerra contra Almagro, Concluida ésta, retomó su marcha al Oriente y fundó la ciudad de San Juan de la Frontera de Chachapoyas el 25 de setiembre de 1538. Con un destacamento de 40 hombres, Juan de Rojas partió de Chachapoyas por orden de Alonso de Alvarado para explorar las tierras de Moyobamba y de los Motilones en una de las primeras entradas a la desconocida selva amazónica.

Con los informes proporcionados por Juan de Rojas sobre los territorios del este de Chachapoyas, Alonso de Alvarado condujo una expedición de 70 hombres hacia esa región, llegando hasta el río Huallaga, que intentó navegar, pero la noticia de una sublevación en Chachapoyas motivó su retiro de la expedición dejando el mando de ella a su hermano Hernando de Alvarado, que también lo abandonó por un motín de sus propios soldados. Con los restos de la expedición de los hermanos Alvarado, el capitán Juan Pérez de Guevara fundó la ciudad de los Valles de Moyobamba (en una fecha que no ha sido aún precisada) posiblemente el 25 de julio de 1540. Juan Pérez de Guevara fue el primer gobernador de tierras amazónicas y Moyobamba, la primera ciudad hispánica fundada en la Selva del Perú.
2. ENTRADAS EN LAS SELVAS DE MADRE DE DIOS, EL HUALLAGA Y EL MARAÑÓN

Terminada la guerra entre pizarristas y almagristas, Pedro de Candia solicitó permiso a Pizarro para la conquista de los mojos en las selvas de Paucartambo y Madre de Dios, donde se internó en 1538 con un contingente de 300 conquistadores que alistó por su cuenta. Después de varios meses de infructuosas y difíciles marchas y contramarchas, Candia decidió regresar saliendo al Collao por el río Beni. A fines de ese mismo año, 1538 y a principios de 1539 otra infructuosa entrada a las selvas de Carabaya y Madre de Dios condujo el capitán Pedro Ansúrez de Camporredondo con 140 soldados españoles.

Después de la Batalla de Las Salinas, Alonso de Mercadillo fue enviado a la conquista de los chupachos por Francisco Pizarro. Con 150 hombres, Mercadillo inició su empresa en Jauja internándose en 1538 en la selva del Huallaga, río que navegó hasta su desembocadura en el Marañón. De allí regresó a Jauja. Más tarde, en 1549, siendo gobernador de Loja, fundó el pueblo de Santiago de las Montañas en las selvas del Marañón.

También por mandato de Francisco Pizarro, el capitán Gómez de Alvarado fundó en las nacientes del río Huallaga, el 15 de agosto de 1539, la ciudad de León de los Caballeros de Huánuco.

En 1549, Diego Palomino, vecino de Piura, dirigió, por mandato del Licenciado Pedro de la Gasca, una entrada a la selva nororiental y fundó, ese año, la ciudad de Jaén.

3. LOS ESPAÑOLES NAVEGAN EN EL AMAZONAS Y EL UCAYALI

En 1540, al frente de un bien equipado destacamento de 250 españoles, Gonzalo Pizarro emprendió desde el Cuzco la búsqueda del legendario país de El Dorado y la Tierra de la Canela y siguiendo la ruta de Jauja, Huari, Guayaquil y Quito se internó en la selva del Napo por caminos inaccesibles y parajes inhóspitos. Encargó a Francisco de Orellana averiguar, en las cercanías, la ubicación del mítico país. En un precario bergantín construido apresuradamente, Orellana y 57 compañeros se dejaron llevar por las aguas de los ríos Coca y Napo sin posibilidades de retorno internándose en la inmensa selva tropical amazónica. El 12 de febrero de 1542 descubrieron el gran río Amazonas, al que navegaron en toda su extensión hasta el Atlántico.

El capitán Juan Salinas de Loyola, que acompañó a Pedro de Candia y a Pedro de Ansúrez a someter a los mojos en la selva de Carabaya y Madre de Dios, obtuvo autorización real en 1556 para poblar las provincias de Yahuarsongo y Jaén de Bracamoros, de las que fue nombrado su Gobernador, y hacia donde se encaminó con 150 hombres explorando el Nororiente Peruano. Se internó en el río del Huallaga y llegó al Ucayali, al que bautizó con el nombre de San Miguel por haberlo descubierto el 24 de setiembre de 1557, festividad de este santo. Remontó el Ucayali visitando la tierra de los cunibos, shipibos y otros pueblos. En 1559 regresó a su gobernación por la misma ruta de su ingreso. De inmediato se dirigió a Lima para solicitar al Virrey Hurtado de Mendoza la ampliación de su gobernación hasta el Marañón y el Ucayali descubiertos por él, pero el Virrey ya había concedido esos territorios, con la gobernación de Omagua, a Don Pedro de Ursúa.

4. EL CAMINO DE «EL DORADO»: DEL HUALLAGA AL ATLÁNTICO

Con su nombramiento de gobernador de Omagua en 1559, Pedro de Ursúa fue encargado de la conquista de «El Dorado», fabulosa región que fascinaba a todos los españoles tras la aventura descubridora de Orellana. Ursúa se pertrechó de armas, caballos y soldados en Lima y Trujillo y enrumbó a San Juan de Frontera de Chachapoyas, y siguió a Santiago de los Valles de Moyobamba. Allí se le unió Lope de Aguirre quien, tras motines, muertes y traiciones, pasó a ser el protagonista de esta hístoria. A orillas del Huallaga, muy cerca de Saposoa, ciudad fundada por su lugarteniente, el capitán español Pedro Ramiro, el 3 de mayo de 1559, Ursúa improvisó un astillero y construyó once bergantines en los que desembarcó a 300 españoles ávidos de oro y de poder, iniciando el 26 de setiembre de 1560, una espectacular expedición en busca de «El Dorado» que luego se convirtió en una de las más trágicas correrías de soldados que la historia conoce y que regó con sangre aventurera un largo camino fluvial del Huallaga al Atlántico y al Caribe.

5. LA GOBERNACIÓN DE MAYNAS EN LA REGIÓN SELVÁTICA

El capitán Diego de Vaca de la Vega, vecino de Loja que hizo un viaje de reconocimiento a tierra de los indios mainas del Marañón (de la familia lingüística Candoshi), ofreció al Virrey Don Francisco de Borja y Aragón, Príncipe de Esquilache, armar por su cuenta y riesgo una expedición a esas tierras, pero solicitándole el título de gobernador de las provincias que conquistase para él y sus descendientes. El Virrey aceptó la propuesta y le otorgó en 1618 el título de Gobernador de Maynas con licencias para repartir encomiendas con los indios que sometiese. Diego de la Vega inició su campaña con 60 hombres y dominó fácilmente a los Maynas. Fundó, sobre el Marañón, una ciudad, una sede de su gobernación que dominó San Francisco de Borja (en homenaje al Virrey). La fundación se hizo el 8 de Diciembre 1619 y fue la primera capital de la Gobernación General de Maynas.

Cuando ocupaba ese cargo su hijo, Pedro Vaca de la Cadena, los indios mainas se sublevaron y tomaron la ciudad de Borja; para aplacarlos pacíficamente, Don Pedro Vaca de la Cadena solicitó la presencia de los misioneros jesuitas y llegaron, enviados desde Quito, los padres Gaspar Cujía y Lucas de La Cueva en 1637. El padre de La Cueva fundó en 1640 la ciudad de Jeberos. A causa de los continuos ataques de los indígenas a la ciudad de Borja, la capital de la Provincia de Maynas pasó a Jeberos.

El capitán Martín de la Riva Herrera, Corregidor de Chachapoyas y Moyobamba, que sometió a los motilones y fundó la ciudad de Lamas el 8 de Octubre de 1650, fue nombrado Gobernador de Maynas a la muerte de Don Pedro Vaca de la Cadena y autorizado a someter a los indomables jíbaros. Al frente de 100 hombres partió de Moyobamba con dirección a Jeberos donde completó sus fuerzas con 100 soldados más y cayó sobre los jíbaros en el río Santiago, pero no pudo dominarlos y después de muchos reveses y descalabros abandonó esta empresa de sometimiento de 1656 y la Gobernación de Maynas la tomó don Mauricio Vaca Evans, nieto del primer gobernador de esta región.

6. FUNDACIÓN DE CIUDADES EN LA SELVA PERUANA

El padre Manuel Biedma de la Orden franciscana fue enviado en 1665 como misionero predicador entre los panatahuas de Huánuco y los shipibos del Ucayali y en 1673 fundó en la zona selvática de Pangoa el pueblo de Santa Cruz de Sonomoro, destruido por los indios y repoblado con el nombre de Satipo. Otro franciscano, fray Francisco de San José fundó el Convento de Santa Rosa de Ocopa en 1689, punto de partida de los misioneros franciscanos en la selva central y sur del país.

Por otra parte, el jesuita Juan Lorenzo Lucero fundó en el Huallaga la ciudad de Lagunas en 1670, convertido en el centro de las misiones de la Compañía de Jesús de Maynas. Otro jesuita, el padre Samuel Fritz, fundó en 1689 la ciudad de Yurimaguas también sobre el Huallaga.

La ciudad de Rioja fue fundada el 22 de Setiembre de 1772 por el General Juan Martínez Pinillos en compañía del Obispo de Trujillo, Baltasar Jaime Martínez Compañón y de Don Félix de La Rosa y Gaviria. Tarapoto se fundó el 20 de agosto 1772 por el Obispo Baltasar Jaime Martínez Compañón. Contamana se fundó en 1807 por Buenaventura Márquez; Balsapuerto, en 1822 por Doroteo Arévalo; Nauta en 1830 por orden del subprefecto de Moyobamba Don Damián Nájar; Caballococha, en 1845 por el padre Flores.

En 1847 el prefecto de Junín, Don Mariano Eduardo de Rivero envió al general Don Fermín del Castillo y al ingeniero Gregorio La Rosa al valle de Chanchamayo al frente de un destacamento militar que expulsó de allí a los indios y fundaron ese año la ciudad de San Ramón (en homenaje al presidente Ramón Castilla). 1864, año de la llegada a Iquitos de la flotilla fluvial mandada a construir por el gobierno, se consideró como la fecha de fundación de esta ciudad. En 1867, el gobierno de Castilla encomendó al capitán peruano Benigno Bustamante y al ingeniero Manuel Charún construir un fuerte y fundar una ciudad sobre el Amazonas con la frontera del Brasil, que llamó Leticia por el nombre de la novia del ingeniero Charún. En 1869, el presidente Balta ordenó otra expedición militar y exploradora en el valle de Chanchamayo a cargo del coronel Manuel Pereyra y del ingeniero Nystron que concluyó con la fundación de La Merced ese mismo año. Y al 13 de octubre se remonta la fundación de la ciudad de Pucallpa por el comerciante tarapotino Eduardo Del Águila Tello.

Este proceso histórico es también en parte el proceso de expansión del español en el territorio de la Amazonía Peruana.

III) FONÉTICA Y FILOLOGÍA


1. CAMBIOS VOCÁLICOS

Los cambios vocálicos más frecuentes en la pronunciación del dialecto amazónico del español peruano son:

a) e>i

Existe la tendencia a cerrar la vocal /e/ hasta identificarla con la vocal /i/: injundia (<enjundia); intuerto (<entuerto); buchi (<buche). El cierre de la /e/ es más frecuente cuando ocurren casos de diptongación por desarrollo de la yod: acordión (<acordeón); antiojo (<anteojos); diun (>de un); linia (<línea); pantión (<panteón); patiar (<patear); rial (<real): riomatismo (<reumatismo).

El cambio repentino de /e/ en /i/ ocurre generalmente condi-cionado por la asimilación de una /i/ anterior: trinchi (<trinche); chin-chi (<chinche); chiminea (<chi-menea); inginiero (<ingeniero) o de una /i/ posterior: alfiñíque (<alfeñique) y también por la disi-milación: veníste (<viniste).

b) o>u

Paralelamente a lo que ocu-rre en la serie palatal e > i ocurre en la serie velar, la /o/ se pronun-cia /u/ : anuna (<anona); embucar (<embocar); revulución (<revolu-ción); urzuelo (<orzuelo); pullito (<pollito); tutumo (<totumo).

c) o>e

Con menos frecuencia ocurre este cambio vocálico en el dialecto pronunciándose la /o/ como /e/ por asimilación progresiva en ponedera (<ponedora) y por asimilación regresiva en entremetido (<entrometido).

2. ALTERNANCIAS VOCÁLICAS

En la pronunciación del dialecto amazónico ocurren estas dos posibilidades de alternancia vocálica al final de las palabras:

a) i_~ e
El procedimiento del cerrazón de la vocal /e/ o su cambio en /i/ ha originado que en las terminaciones de algunas palabras del dialecto amazónico que tienen origen amerindio alternen con igual valor estas dos vocales: bujurqui-bujurque "nombre de un pez"; curichi-curiche "helado de fabricación casera"; injuri- inguire "plátano sancochado"; ipulli-ipu-lle "cuchillo corto y ancho"; paichí-paiche "pez amazónico"; patachi-patache "fiambre"; piqui-pique "nigua"; pipiti-pipite "nombre de un pajarillo"; shupihui-shupihue "tea"; shushupi-shushupe "nom-bre de una serpiente"; tibi-tibe "nombre de un ave zancuda"; tic-ti-ticte "verruga"; timbuchí-timbuche "caldo de pescado"; tunchi -tunche "difunto, alma en pena".

b) u ~ o
Las vocales /u/ y /o/ alternan también con igual valor en la sí-laba final de las palabras que conforman el léxico propio del habla amazónica que tienen eti-mología amerindia: allcu-allco "perro"; amíshu-amisho "amigo"; amu-amo "abeja"; angu-ango "elástico, flexible"; añallu-añallo "hormiga"; casharu-casharo "pelo lacio"; cashu-casho "marañón"; chapu-chapo "refresco de plátano maduro cocido"; chuchu-chucho "teta"; chupu-chupo "furúnculo"; churu-churo "caracol pequeño, crespo, ensortijado"; curu-curo "gusano"; pichu-picho "órgano genital femenino"; picuru-picuro "nombre de roedor"; cutachu-cu-tacho "plátano molido con maní y culantro"; huañu-huaño "guardado"; huitu-huito "planta frutal"; huícungu-huicungo "nombre de una palmera y de su fruto; íntutu -intuto "zorro"; llullu-llullo "bebé, recién nacido"; mashu-masho "murciélago"; ñucñu-ñucño "dulce"; ñupu-ñupo "suave"; píhuichu-píhuicho "lorito"; puchu-pucho "sobra, residuo"; puchcu-pu-chco "ácido de un roedor"; pupu-pupo "ombligo"; quíllu-quillo "amarillo"; quiru-quiro "diente, muela"; runtu-runto "huevo"; shambu-shambo "rojizo"; sisu-siso "arador de la piel, ácaro que produce comezón en la piel"; tuctu-tucto "capullo"; tullu-tullo "hueso"; sipu-sipo "arruga, ano"; uchu-ucho "ají"; ullcu-ullco "pene"; umitu-umuto "enano"; yacu- yaco "agua"; yuyu-yuyo "hierba".

3. SUPRESIÓN DE VOCALES Y USO ALTERNATIVO DE DOS FORMAS FONÉTICAS

La fonética del español amazónico tiende a la supresión de vocales por disimilación de otras iguales antepuestas o pospuestas en el mismo vocablo. Aunque la forma disimilada resulta de pronunciación más económica, no desplaza a la palabra original y el léxico dialectal registra muchos casos de doble forma fonética que alternan con igual valor en el uso; así tenemos: achiquin-vieja-achquinvieja "bruja"; adivino-advino; alluco-allcu "perro"; ashiquita-ashquita, otro nombre del tapaje, "cerco de cañas y carrizos de orilla a orilla en los ríos pequeños para la pesca colectiva con barbasco"; curuhuinse- curhuinse otro nombre del mamasco "hormiga gigante comestible"; pillipinto-pillpinto "mariposa"; puchuco-puchco "ácido"; atashay-atshay "interjección de desagrado"; shapishico-shap-shico "diablo, demonio"; tamishi -tamshi "nombre de un bejuco amazónico"; tipíshíllo-tipshillo "poquito, pequeñito"; tullupa-tullpa "cocina, fogón"; malliqui-mallqui "hijuelo de planta"; anaca-yuyu-anacyuyu "planta usada como condimento"; ishichimi-ísh-chimi "hormiga negra de andar rápido y desorientado"; siguisa-pa~sícsapa, otro nombre del cu-ruhuinse o del mamasco "hormi-ga gigante comestible"; ullucu- ullco "hueco".

4. DIPTONGACIÓN DE HIATOS

Hay en el dialecto amazónico del español peruano una propensión a diptongar los hiatos en la concurrencia de vocales abiertas: almuada (<almohada); aura (<ahora); bijau (<bijao); cacau (<cacao); cuete (<cohete); Jua-quín (<Joaquín); linia (<línea); muena (<moena); picotiar (<pi-cotear); puesía (<poesía); tualla (<toalla).

5. PERMUTACIÓN DE LOS FONEMAS /F/ Y /X/

Un rasgo fundamental en la fonética del dialecto amazónico es la permutación brusca y súbita de los fonemas /f/ - /x/ y viceversa que se opera en casi todos los casos hasta llegar a una equivalencia acústica /f/ = /x/ y /x/ = /f/:

a) /x/ < /f/
aljombra (<alfombra); aljorja (<alforja); Aljonso (<Alfonso>; bujeo (<bufeo); dijunto (<difunto); garrajón (<garrafón); jogón (<fogón>; jondo (<fondo); joco (<foco); jósjoro (<fósforo); joto (<fo-to); jotogra fía (<fotografía); jormación (<formación); jormar (<formar); julano (<fulano); jumar (<fumar); jundador (<fundador); junción (<función); jundamento (<fundamento); jundación (<fundación); jundición (<fundición); jundido (<fundido); juribundo (<furibundo); jurioso (<furioso); juria (<furia); jusil (<fusil); justán (<fustán); jútbol (<fútbol); jorzar (<forzar).
b) /f/ < /x/
afustar (<ajustar); fudío (<judío); fugo (<jugo); fulio (<julio); fumento (<jumento); funio (<junio); funta (<junta); furo (<juro>; fustícia (<justicia); fuzgado (<juzgado); pau fil (<paujil), "pavo del monte".

6. VOCALIZACIÓN DE DIPTONGOS

Hay en el dialecto amazónico casos de vocalización de diptongos; los más frecuentes son:

a) e < e:
queto (<quieto); quero (<quiero); quen (<quien)

b) o < uo:
cota (<cuota); fato (<fatuo)

c) e < ue:
preba (<prueba)

d) o < jo
achote (<achiote) "planta de semillas tintóreas"

La vocalización de los diptongos en el dialecto amazónico es más productivo cuando está condicionado por la presencia de una consonante /f/ inmediatamente anterior: fera (<fuera); ferte (<fuerte); fego (<fuego); fente (<fuente); feron (<fueron); fimos (<fuimos); fiste (>fuiste); fi (<fui); fe (<fue); se fe a la calle (fue de «ir»); la caída fe en la calle (fue de "ser").

Como la /f/ es un condicionamiento para la vocalización de diptongos e hiatos, resulta que al producirse la presencia de la /f/ por permutación con /x/, muchas palabras de la lengua general que tienen /x/ anterior al diptongo o al hiato vocalizan éstos cuando se opera la permutación como ocurre en fane (<juane); Fana (<Juana); Fan (<Juan); fegan (<juegan), Febes (<jueves), ficio (<juicio), fez (juez); perficio (<perjuicio); Fanfuy (<Juanjuy); Faquin (<Joaquín).

7. DIPTONGACIÓN DE VOCALES

De modo contrario se da en el dialecto amazónico, la diptongación de vocales: manguo (<mango); dijieras (<dijeras). Esta diptongación de vocales está conformada por la presencia inmediatamente anterior del sonido /x/, de modo que el cambio : /x/ < /f/ nos da voces como: cajué (<café); Aljuonso (<Alfonso); Cleojué (<Cleofé); conjuorme (<conforme); dijuíciI (<difícil); jualta (<falta); juácíl (<fácil); juama (<fama); juango (<fango); juantasía (<fantasía); juantasma (<fantasma); juarmacia (<farmacia); juarra (<farra); jue (<fue); juecha (<fecha); jueo (<feo); juelíz (<feliz); juestival (<festival); juijar (<fijar); juilial (<filial); juíjate (<fíjate); juijo (<fijo); juin (<fin); juino (<fino); juinado (<finado); juinal (<final); Juidencio (<Fidencio); juorma (<forma); enjuermo (<enfermo); juirme (<firme).

8. UN SUBSISTEMA FONÉTICO DIALECTAL

La permutación de las consonantes /f/ /x/ y la vocalización y diptongación condicionadas por esos fonemas conforman un verdadero y original subsistema fonético de este dialecto:

X > f
oa > a - (Joaquín > Faquin)
ua > a - (Juana > Fana)
ue > e — (jueves > febes)
ui > i – (juicio > ficio)

f > x
a > ua - (familia > juamilia)
e > ue - (fecha > juecha)
i > ui - (fino > juino)
o > uo - (forma > juorma)

Este subsistema de consonantismo y vocalismo da lugar a vacilaciones y alternancias del tipo: café > cafué > cajué y del tipo: juane > fuane > fane.

9. LA CONTRACCIÓN

La contracción de palabras con supresión de sonidos vocálicos y consonánticos es una característica remarcable en el español amazónico y ocurre por lo general en la construcción de verbos con pronombres proclíticos y con otros elementos funcionales o adverbiales: asita-aishtá (<ahí está); anque-sea (<aunque sea); aonde (<a donde); ontá (<dónde está); deonde (<de dónde); mesanado (<me he sanado); dizqué (<dice que); dontá (<dónde está); esí (<eso sí); quetón (<quieto hombre); venyá (<ven ya); "pronto"; voyá (<voy ya); "adiós, hasta luego", yanvoy (<ya me voy).

Por lo general estos casos de contracción de palabras con elisión de sonidos desarrollan la presencia de una /i/ semivocal: meído a mi casa (<me he ido a mi casa); poray (<por ahí); heide coser (<he de coser); lei dicho (<le he dicho); meído (<me he ido); corriendo heído, corriendo heivenido (<corriendo he ido, corriendo he venido); heide arreglar (<he de arreglar). También desarrollan la presencia de una / y / semiconsonante: diun salto pasé (<de un salto pasé); mí abuelita siaido (<mi abuelita se ha ido); ellos sian separado (<ellos se han separado); miagarrado la viruela (<me ha agarrado la viruela); vansía (<vamos ya); dionde (<de dónde).

10. SUPRESIÓN DE CONSONANTES

Hay en el dialecto casos de supresión de consonantes. Los más conocidos son:

a) Desaparición de la /d/ inicial:
Ocurre, en todos los casos, para la /d-/ inicial del adverbio de lugar donde: onde está parado, onde estás mirando, onde te has metido, onde empieza, de onde tanto dinero, a onde me llevas.

b) Desaparición de la /d-/ final:
Ocurre en la pronunciación popular rápida y descuidada de las palabras agudas: autorídá; activídá; calidá; carídá; ciudá; eternidá; festivídá; habílidá; intímídá; juventú; lentitú; maldá; mitá; multitú; nulidá; oportunidá; quietú; rivalidá; realidá; trinidá; unidá; universidá; virtú; voluntá; utilidá; varíedá; vanídá; vecindá.

c) Desaparición de la /g/
La consonante fricativa velar sonora /g/ tiende a relajarse y desaparecer dando lugar a una variante libre en la pronunciación de las palabras que tienen este fonema. Aguaje-auaje "planta frutal"; Agujero- aujero; guaca-dacha "nombre de una planta de efectos venenosos"; guaba-huaba "nombre de una planta frutal"; guachapelí-huachapelí "nombre de una planta maderable"; guacamayo-huacamayo "nombre de un ave parecida al papagayo"; guarayo-huarayo "nombre de una etnia en Madre de Dios"; guásímo-huásímo "nombre de una planta maderable"; guato-huato "cordel, soga, atadura"; guatopa-huatopa "aguja grande"; guayo-huayo "fruta"; güimba-huimba "nombre de una planta maderable"; guanarpo-huanarpo "nombre de una planta" guancahuí-huancahui "nombre de un ave".

11. APARICIÓN DE CONSONANTES

Se dan algunos casos como denantes "enantes"; lamber "lamer"; nadien "nadie" y maber "haber" que pueden explicarse como arcaísmos. Los casos de friambre "fiambre" y dentrar "entrar" se explican por analogía fonética o ultracorrección de las voces "frío" y "dentro" o "adentro". La presencia de la /n/ en ancarajo y en anjiá ocurre por un proceso de nasalización y velarización /n/ en las ex-presiones ¡ah carajo! y ¡ah ya!

12. SONORIZACIÓN DE LA /K/

Un rasgo característico del dialecto amazónico es la sonorización del fonema oclusivo, velar, sordo /k/.

g < k:
gangrena (<cangrena>; rengo (<renco). Esta sonorización da lugar a usos alternativos en las voces de origen regional; concompe-congompe "caracol": sucllacuo-sugllacuro "gusano que vive en la piel de los animales".

13. ENSORDECIMIENTO
DE LA /D/

La consonante oclusiva, dental, sonora /d/ tiende a ensordecerse hasta alcanzar casi la pronunciación de la /t/. Esta pronunciación es un rasgo diferenciador y característico del dialecto amazónico y se produce aun en la posición intervocálica:

t<d:
lato (<lado); tame (<dame); tejato (<dejado); tiario (<diario); tícho (<dicho); tínero (<dinero); tiosíto (<diosito); toble (<doble); tomato (<tomado); terríbar (<derribar); tíablo (<diablo); tar (<dar); tecir (<decir).

14. EL SONIDO ASIBILADO [S]

La presencia del sonido alveolar fricativo, asibilado [s] es otro rasgo diferenciador y característico del español peruano amazónico. Aparece frecuentemente como alófono de los siguientes fonemas:

- de /s/ en: asisito-ashishito "diminutivo de así"; chosna-choshna "variedad de mono" chuchuhuasi-chuchuhuashi "planta de corteza medicinal, licor preparado con maceración de esa corteza"; chuspi-chushpi "mosquito"; cusma-chusma "vestimenta indígena"; José-Joshé, patarasca-patarashca "vianda preparada a base de pescado"; sahuinto-shahuinto "guayaba"; sipas-sipash "joven".

- de /c/ en: achíquita-ashiquita "cerco de cañas en los ríos pequeños para la pesca colectiva"; achipa-ashipa "nombre de un tubérculo comestible"; chirísanango-shírísanango "nombre de una planta medicinal"; chuchupe-shushupe "nombre de una serpiente"; galocha-galosha "zapato de jebe"; pocheco-posheco "pálido"; ¡pucha!-¡pusha! "interjección de admiración"; tíchelina-tishelína "recipiente para recoger el látex de los gomales"; machadíño-mashadiño "hacha del cauchero para hacer incisiones en la corteza del árbol".

- de /t/ en: ¡atatay!-¡atashay! "interjección de descontento" manquito-manquisho "manco"; ñato-ñasho.

de /x/ en: aguaje-aguashi "nombre de una palmera de frutos comestibles"; añuje-añushí "nombre de un roedor"; dejado-deshado "inútil"; jicra-shicra "bolsa de fibras"; ojotas-ushutas "sandalias"; pijuayo-píshuayo "palmera de frutos comestibles".

Pero /š/ se comporta también como un fonema en las oposiciones donde los rasgos de asibilación y no asibilación establecen diferencia significativa como en masho "murciélago"; casho "marañón (fruta)"; casharo "pelo lacio"; cosho "recipiente de madera para el masato" (bebida extraída de la yuca); cuyos significados cambian o son incomprensibles con el reemplazo:

Ma /š/ o: ko /š/ o
/s/ /s/
/c/ /c/
/t/ /t/
/x/ /x/

Recogido de: EL ESPAÑOL AMAZÓNICO HABLADO EN EL PERÚ.


martes, 13 de marzo de 2012

NOTAS SOBRE EL HABLA DE LORETO

El siguiente es un artículo publicado en el semanario KANATARI que edita el Centro de Estudios Teológicos de la Amazonia, escrito por el querido y recordado P. Jose María Arroyo.
Foto: DR


NOTAS SOBRE EL HABLA DE LORETO II
José María Arroyo Arroyo

He intentado en mi anterior artículo seguir el hilo por el laberinto lingüístico de la selva. El interés de este recorrido histórico radicaba en la búsqueda de un dato preciso: la implantación del castellano en la selva. Vano empeño. Y justamente por la carencia de «datos» que documenten el proceso gradual de implantación del castellano en las variadas y abundantes comunidades lingüísticas de la selva. El castellano aparece en la selva como una explosión, bruscamente, sin prehistoria. Una repulsa natural se levanta frente a esta explicación, pero es tal la desvalidez de razones que no hay base para arriesgar una teoría aceptable sobre esta materia. Inútil buscar la sucesión gradual. No la hay. O al menos no hay los documentos históricos con los que constatar la evolución de un proceso normal que se inicie con la introducción del castellano, enlace con su evolución y expansión escalonadas y se cierra con la apoteosis final de su enseñoramiento en la selva. Nada de eso. El fenómeno del castellano es una «epifanía» sin «navidad». Es la erupción súbita de un volcán lingüístico que entra en actividad. Pugné, en el artículo anterior por llegar al origen remoto. No alcancé la consecución. Me he dado con la desconcertante paradoja de que salí a la búsqueda del castellano y fue él quien vino a mi encuentro. Es lástima, porque hay una serie de hechos lingüísticos que, me parece, sólo hallan explicación plausible en el hecho de la evolución histórica del castellano. El habla es la realización de la lengua y, como tal, está sometida a una constante oleada de cambios. El único medio de constatación de esas mutaciones es el dato histórico, cabalmente lo que no poseemos. Es verdad que al lingüista por sobre cualquier otra preocupación le interesa el habla actual, viviente, dinámica, cambiante, lo que Saussure llamó técnicamente sincronía, pero no es menos verdad que esta actualidad, esta sincronía, se apoya con frecuencia en el pasado, en la diacronía, también término saussuriano, y que por ella se aclaran multiplicidad de hechos indisolublemente vinculados con el proceso histórico.

Por ejemplo, hacia el final del artículo anterior, transcribía una cita de una crónica misionera de la hoy Amazonía Colombiana, que pone en boca de una mujer nativa estos enunciados:

«Ahí no tiene; ese Marcos descontando deuda, allá lejos cauchando en la Quebrada Sencella. Trabajoso será encontrado, ¿quién será buscado dentro del monte?,

y glosaba por mi cuenta que estas expresiones parecen extraídas «de las razones del vizcaíno del Quijote».

En efecto en el capítulo VIII de la Primera parte del Quijote, poco después de relatar la conocida aventura de los molinos de viento, arroja Cervantes a don Quijote a otra descomunal aventura en la que es actor principal un vizcaíno al que introduce así Cervantes en el lance;

«Todo esto que don Quijote decía escuchaba un escudero de los que el coche acompañaban, que era vizcaíno; el cual, viendo que no quería dejar pasar el coche adelante, sino que decía que luego había de dar la vuelta al Toboso, se fue para don Quijote y, asiéndole de la lanza, le dijo en mala lengua castellana y peor vizcaína, de esta manera:

– Anda, caballero que mal andes; por el Dios que crióme, que, si no dejas coche, así te matas como estás ahí vizcaino.
Entendióle muy bien don Quijote y con mucho sosiego le respondió:

– Si fueras caballero, como no lo eres, ya yo hubiera castigado tu sandez y atrevimiento, cautiva criatura.
A lo cual replicó el vizcaíno:

¿Yo no caballero? Juro a Dios tan mientes como cristiano. Si lanza arrojas y espada sacas ¡el agua cuán presto verás que al gato llevas! Vizcaíno por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo, y mientes que mira sí otra dices cosa».

Estas son las famosas «razones» alegadas que confirman el célebre dicho tan usado en España de «concordancia vizcaína», para aludir a la sintaxis incorrecta que puede tornar la frase ambigua o defectuosa. He subrayado por mi cuenta los dichos más pintorescos y, de pasada, advertiré que he respetado la trascripción de la edición del Quijote que manejo, la de Mateu de Barcelona, ilustrada por Dalí, pero que probablemente de la pluma de Cervantes brotó la palabra vizcaino, sin acento, forma grata a la fonética éuskara. También de pasada, me place citar la anécdota que vivió un amigo en un pueblecito de la provincia de Vizcaya. En el cementerio del pueblo había una inscripción en vascuense. Pidió a un muchacho se la tradujera, y para perplejidad de mi amigo, el muchacho glosó estas originales «razones»:
«Yo era, y luego ya no era, y tú eras, y luego ya no eras». Más tarde supo de boca del maestro del pueblo que la inscripción de marras decía: «Lo que eres fui, lo que soy serás», muy lejos del galimatías del yo era, tú eras etc.

Pues bien, entre las razones del vizcaíno quijotesco, las del muchacho del pueblecito de Vizcaya y las de la nativa colombiana de la crónica misionera, media una distancia de siglos, sin embargo la estructura lingüística es muy similar. En los tres casos, tres hablantes distintos, en trance de comunicación, han puesto en acción los mecanismos adecuados para generar oraciones, deficientemente formadas, pero que funcionan dentro de un sistema. De hecho, Cervantes anota con acierto que «entendióle muy bien don Quijote», vale decir, que en este circuito de la comunicación hablante oyente, ambos tienen un conocimiento del sistema que les permite utilizarlo. Empleando la fórmula de la terminología de Chomsky, en los tres casos se ha dado la dualidad COMPETENCEPERFORMANCE, los tres hablantes han hecho gala de la APTITUD que poseen para el conocimiento de la lengua y de su DESEMPEÑO en la producción de enunciados concretos. Con todo, estimo que existe una diferencia sustancial en los tres casos citados. Interesa destacar el que concierne a la nativa de la Amazonía. El castellano no era su lengua materna, ignoramos cómo llegó a aprenderlo, desconocemos el proceso evolutivo del castellano en ella y sus descendientes hasta llegar al olvido total de su lengua materna y adopción como nueva lengua materna del castellano, fenómeno corriente en numerosas tribus. Y por último, con muchas dificultades podemos rastrear las influencias lingüísticas y extra-lingüísticas que sobre ella y sus descendientes actuaron para que el castellano adoptara las formas dialectales que hoy encontramos. Al carecer de datos que esclarezcan éstos y otros muchos interrogantes, tenemos que resignarnos a aceptar el hecho consumado de que la aparición repentina del castellano en la selva es un hecho súbito, sin antecedentes.

Por lo demás, parece que este fenómeno es extensible a toda la América de habla hispana. Los dialectólogos y los estudiosos de la historia de la lengua, por lo general, se desentienden del problema y arrancan sin más preámbulos del estudio de las diferencias dialectales.

Tal es el caso de Rafael Lapesa. En su Historia de la Lengua Española afirma que «el español de América es una lengua extendida por la colonización; y ésta se inició cuando el idioma había consolidado sus caracteres esenciales y se hallaba próximo a la madurez. Ahora bien, lo llevaron a Indias gentes de abigarrada procedencia y desigual cultura; en la constitución de la sociedad colonial tuvo cabida el elemento indígena que aprendió de sus señores, y más aún de los misioneros, la lengua española, modificándola en mayor o menor grado, según los hábitos de la pronunciación nativa, o conservó sus idiomas originarios, con progresiva infiltración de hispanismos; durante cuatro centurias, la constante afluencia de emigrados ha podido introducir innovaciones». Demasiadas generalizaciones, demasiadas hipótesis y ninguna apunta a la raíz del problema. Con afirmar que el elemento indígena la «aprendió de sus señores, y más aún de los misioneros», se abarca tanto que no se aprieta nada. Hemos visto cómo en la selva los únicos que enseñaron el castellano fueron los misioneros. Hemos visto también cómo los jesuitas en particular se esforzaron por implantar el quechua como «lingua franca» en la selva. Sin embargo, hemos podido comprobar el escaso éxito que lograron tras siglos de paciente y continua labor docente. No obstante, pocos años después de la Emancipación, y muy singularmente al advenir el caucho, el castellano se difunde vertiginosamente. No es satisfactoria la aclaración del fenómeno migratorio. Los inmigrantes proceden de naciones y hablas muy diversas. Mal podían difundir ellos una lengua o que les era ajena, o que hablaban defectuosamente. De manera que con todas las afirmaciones del profesor Lapesa el problema está aún intacto. El propio Lapesa, líneas adelante, reconoce que «el estudio del español de América está, por tanto erizado de problemas». Algo es algo. Por ahí tenemos que principiar. Y esos problemas son aún más espinosos si, según el testimonio de Marcelino C. Peñuelas, lo llevamos a la América de habla inglesa. En su libro Lo español en el suroeste de los Estados Unidos, describe una visita al poblado indígena de Taos, no lejos de Santa Fe, Nuevo Méjico, con morosa delectación: «A la entrada del pueblo, uno de los indios le cobrará una pequeña cantidad que pagará con gusto al enterarse que es una de las principales fuentes de ingreso que hoy tiene Taos. Aumentará, si cabe, su sorpresa, mezclada en este caso con un poco de orgullo, cuando descubra que puede hablar en español mucho mejor que en inglés, con estos indígenas, un español arcaico y pintoresco mezclado con su lengua milenaria. Y, sobre todo, al enterarse que su interlocutor se llama Epifanio Luján o Francisco Amaya. Lo mismo le ocurrirá con los otros grupos indígenas del Suroeste, todos los cuales siguen hablando español». ¿Cuál ha sido la fuerza telúrica del castellano para lograr una hazaña tan portentosa? Por ello, Lapesa, como abrumado por la magnitud del problema, lo soslaya puntualizando que la aclaración total del mismo «no será posible sin conocer detalladamente el origen regional de conquistadores y primeros colonos de cada país, sus relaciones con los indios, el desarrollo del mestizaje, las inmigraciones posteriores y la acción de la cultura y de la administración durante el período colonial y el siglo XIX». En suma, que el ilustre académico, a vueltas de muchos circunloquios, viene a confesar que está casi todo por hacer. Intentemos hacer algo.

Niveles del habla de Loreto

Para un análisis de las peculiaridades del habla de Loreto, me parece lo más adecuado abordarlo en un comienzo, partiendo de los niveles que se presentan a la primera observación. Ellos son el nivel culto y el nivel popular. No es la intención establecer categorías sociales, pero infortunadamente, es muy posible que a lo largo de la exposición, asomen indicios de la realidad social y que la interpretación de esos indicios sea ligera o superficial. El propósito es hacer un estudio del habla tal como se manifiesta al observador, y las connotaciones extra-lingüísticas que surjan en torno al tema son, por el momento, tangenciales.

Nivel Culto

Es notorio que existe un indeterminado número de personas que han adquirido cierto grado de instrucción y que esa instrucción se pone de manifiesto a través del habla. Esas personas han adquirido ciertos conocimientos de gramática, es decir, poseen relativos conocimientos del sistema al que deben ajustar las expresiones para producir y transmitir mensajes. Es claro que entre estas personas y las que carecen de esos conocimientos debe existir alguna diferencia. Por esto, para diferenciar a unos hablantes de otros, utilizo las fórmulas culto y popular que, por lo demás, es una nomenclatura bastante difundida en los tratados de lingüística. No se pretende contraponer un grupo al otro y mucho menos exaltar al uno con desmedro del otro. Esta clasificación tiene un fin meramente didáctico, es un tanto artificiosa y no muy exacta sobre todo desde el punto de vista antropológico, pero de alguna forma hemos de clasificar ambas realidades. A lo largo de esta exposición podrá estimarse la valoración que de ambos hacemos.

Características del habla culta

Donde más se aprecian las peculiaridades del habla culta es en los escritos y en determinados momentos de ceremoniosas formalidades. Es cierto que nadie, o casi nadie escribe como habla. La lengua escrita es más cuidada, como es lógico. Pero en Loreto se llevan las diferencias al extremo.

Veamos un ejemplo tomado del diario «El Oriente» de fecha 26 de marzo de 1976. Lo transcribo sin corrección alguna tal como apareció en el periódico, sin rectificar siquiera lo que piadosamente calificaremos como error tipográfico:

Mensaje del Concejo Provincial de Maynas

En el 43 aniversario de la inmolación por la Patria de Sgto. 2do.

«FERNANDO LORES TANAZOA»
Dignas autoridades:
Pueblo de Loreto y del Perú:

El Concejo provincial de Maynas, auténtico representante del valeroso pueblo de Loreto, hace llegar, desde este lugar de honor, su mensaje de justo reconocimiento a la gloria del más grande héroe combatiente de nuestra tierra, Sgto. 2do. Fernando Lores Tenazoa, al conmemorarse el día 26 de marzo de 1976 el 43 aniversario de su inmolación por la patria.

Lores, regresó a su pueblo por un camino más corto que aquel que lo llevó a la Frontera. Volvió en alas de la gloria rumbo a la inmortalidad, lo recibió la nacionalidad entera en su gran corazón; pero de un modo particular más íntimo, más vivrante; el alma de un pueblo, regresaba como héroe y se combertía en un símbolo.

RECORDEMOS: allá por el año de 1933, en Iquitos, árbol de la Esperanza se ve azotado por fuertes vientos que proceden de Gueppí y una a una las ramas se doblan y quiebran, con el desgarramiento valeroso de las dificultades, los pueblos de frontera, serán siempre los pueblos héroes en las contiendas internacionales, porque los acontecimientos encuentran en su corazón el eco inmediato de todas sus reacciones. El pueblo de Loreto en los años 19321933 fue el pueblosoldado, estubo con la mochila a la espalda, el fusil en la mano y la fe en el corazón, Leticia fue el punto inicial en el acceso de la esperanza popular que hoy caía bruscamente con el resultado de Gueppí.

Convertido en un enorme corazón acongojado, la ciudadanía dobló la cabeza sobre el pecho y caminó pesadamente, como si el temor de inmediatas contingencias lo obligaría a la resignación. Y así hubiera seguido mucho tiempo a la espera de la guerra diplomática, si un nombre no hubiese venido a quitar la nostalgia de su corazón, haciendo que sus fibras se extendieran al máximo al llenarse de orgullo.

¡Ese Nombre fué LORES...!

Las versiones colombianas primero; y luego la confirmación de los sobrevívientes del grupo heroico que sirvió a la artillería bruja, llenaron de satisfacción hasta el último rincón de la conciencia Loretana, un hijo del Pueblo, el muchacho humilde del Jirón Pastaza había caído en la lucha ganando la admiración de los propios soldados adversarios, uno de ellos decía que era digno de un canto homérico.

Es por eso el Concejo Privincial de Maynas, todo el pueblo de Loreto y la nación entera, rinde un justo homenaje en memoria al más grande héroe de nuestro Ejército.

OFICINA DE RELACIONES PUBLICAS DEL CONCEJO PROVINCIAL DL MAYNAS.

Hasta aquí el asendereado mensaje. Trabajo me ha dado el transcribirlo, sobre todo, por tratar de respetar escrupulosamente todos los signos empleados en el original. Largo es el escrito pero es un formidable compendio de las cualidades ¿cualidades? que intento analizar en lo que vengo llamando el habla culta. Claro está, que este mensaje es un documento oficial y puede inducir a error, es decir, puede crear el equívoco de que tal forma de expresión es exclusiva de los documentos oficiales. Para desvanecer la duda transcribo otro modelo publicado en «El Oriente» del 12 de mayo de 1977 con motivo de celebrarse por esos días una Conferencia Rotaria en Iquitos.

SALUDO EMOCIONADO A IQUITOS

La ubérrima y candente tierra loretana no puede vestirse de mayores ni mejores galas, porque le bastan su paisaje, su gente y su diafanidad, para recepcionar y aposentar a nuestros queridos compañeros rotarios que, desde distintos planos y aristas del Nor Perú, llegan hasta estos tentaculares parajes de la Amazonia Peruana.

La cohermandad nororiental peruviana se va a hacer efectiva y afectuosa, al calor de los ideales rotarios y al rescoldo de su clima, en la 49 Conferencia que se celebrará en este medio mes de mayo del año de la Unión Nacional.

A dicha reunión y a Iquitos que generosamente la ampara, nuestro profundo y cordialísimo mensaje en este apretado espacio.


Una rápida ojeada a cualquiera de las dos transcripciones lleva a la conclusión, no definitiva, desde luego, de que el habla culta de Loreto es:

1) artificiosa
2) mimética
3) grandilocuente

Evidentemente, podrían agregarse algunas cualidades más, pero las indicadas son suficientes por el momento, para hacerse una idea de lo que es el habla culta. Sólo hay que añadir otra no perceptible en lo escrito, que sí resalta en el discurso hablado: el habla culta de Loreto es intercambiable.

Cualquiera de los dos escritos no resiste el análisis más elemental, pero no es razonable desecharlos sin más, porque al fin, son modelo de una forma del habla de un sector de Loreto, importante por la influencia que ejerce sobre el habla de otros estratos de la población.

Se advierte el tono solemne y grave que el redactor quiso imprimir al «mensaje». Para ello rebusca palabras que enlaza con otras en un afán de forjar enunciados grandiosos. La mayoría de ellas son lugares comunes, frases triviales, metáforas de uso corriente en la literatura del pasado, como ésa de volver «en alas de la inmortalidad", «alma de un pueblo», «corazón vibrante», o eso de «vestirse de mayores ni mejores galas» del «Saludo Emocionado». Recursos ingenuos, como el amontonamiento de frases, adjetivos y formas adjetivales sin referirse aparentemente a nadie en concreto para concluir entre triunfales signos de admiración, que «¡Ese Nombre fue LORES...! «; o la reiteración de adjetivos, «ubérrimo, candente, diáfano» que se repiten hasta la fatiga para referirse a la selva en todos los actos públicos. Artificioso rebuscamiento para hallar una fórmula del habla distinta a la de uso corriente.

Esta forma de expresión es mimética, de manual trasnochado de retórica. Lo triste del caso es que se enseña, o se enseñaba, no me consta si se sigue haciendo en la actualidad, en escuelas y colegios. Los propios profesores daban el ejemplo en las actuaciones cívicas establecidas en el calendario escolar. Imitación del estilo de la decadencia del barroco.

En Iquitos el periodismo escrito carece casi de importancia. En cambio el periodismo hablado es de mucha trascendencia. Los radioperiódicos transmitidos por las diversas emisoras llegan a todos los rincones de la selva, e imponen fórmulas y dichos que los propios directores de los radioperiódicos han copiado de otros órganos de difusión. Los espacios deportivos gozan de gran popularidad, por lo que tienen un elevado número de oyentes. Pues bien, los locutores que lo transmiten emplean con frecuencia frases y formas que aprendieron de otros locutores, de Lima particularmente, a los que imaginan de superior formación profesional e intelectual. El resultado es desastroso, porque acaban de imponer una serie de formas del habla que ellos asimilaron por mimetismo sin criticar ni valorar. Y el habla se torna pomposa y grandilocuente. Por añadidura, en escuelas y colegios se enseña, o se enseñaba, hago la salvedad del caso, que debe evitarse la reiteración de palabras cercanas. Esta enseñanza, buena en principio, se ha elevado a la categoría de axioma, de suerte que la gente que pasó por las aulas la ha incorporado de tal forma que se ha convertido en una obsesión, al extremo de que por no repetir una palabra, se buscan sustitutos elaborando frases alambicadas y huecas de una retórica y una garrulería insoportables.

En un trabajo de Dámaso Alonso titulado «La bimembración en la prosa renacentista» se afirma que la «bimembración, aproximadamente tautológica, es característica de casi toda la prosa del período áureo de nuestra letras. Se corresponde con la compostura, la gravedad, aun en los usos sociales; evoca una falta de prisa, una necesidad de hacer con majestad, con nobleza. Parece como si el período tuviera miedo a la cojera, necesitara constantemente bifurcarse, para contrabalancearse, que no pudiera avanzar sino sobre dos pies». En seguida hace un breve análisis de algunas bimembraciones de Cervantes a las que considera «necesidades rítmicas sentidas por la prosa cervantina (poso, gravedad, equilibrio) para concluir que «cuando no hay ese prurito, la prosa corre rápida: no nos extraña que en el hablar de Sancho abunden menos esos sintagmas no progresivos». Es algo muy parecido al fenómeno que vengo analizando de habla culta y habla popular. Véase el pasaje citado por D. Alonso, tomado de la Segunda Parte del Quijote Capítulo VIII:

–¿Bardas de corral se te antojaron aquéllas, Sancho –dijo don Quijote–, adonde o por donde viste aquella jamás bastantemente alabada gentileza y hermosura? No debían de ser sino galerías o corredores o lonjas o como las llaman de ricos y reales palacios.
–Todo pudo ser respondió Sancho–; pero a mí bardas me parecieron, sino es que soy falto de memoria.
–Con todo eso, vamos allá, Sancho replicó don Quijote que como yo la vea, eso se me da que sea por bardas que por ventanas, o por resquicios o verjas de jardines; que cualquier rayo que del sol de su belleza llegue a mis ojos alumbrará mi entendimiento y fortalecerá mi corazón, de modo que quede único y sin igual en la discreción y la valentía.

El análisis a fondo de estos pasajes nos llevaría a conclusiones extra-lingüísticas insospechadas. Según el citado Alonso, esta diferencia en las formas del habla de Don Quijote y Sancho habla culta y habla popular tiene una trayectoria histórica que se remonta hasta, por lo menos, el Poema del Mío Cid. Por ello, en nota al pie de página en el trabajo aludido, inserta estas afirmaciones entre asombrados signos de admiración: «¡El aura idiomática, tan «pueblo», del Poema pervive en Sancho! ¡La solemnidad de la prosificación, en el empaque caballeresco de Don Quijote!» . 

Estimo que son esclarecedoras las connotaciones entre los textos citados, salvando siempre la diferencia de que en el texto del Quijote, éste habla por la pluma de Cervantes, mientras que en los otros, los protagonistas hablan por la pluma de vaya usted a saber quién. Algo más, en «el empaque caballeresco de Don Quijote» se advierte la sinceridad, mientras que los otros resuman artificio deliberado. De todos modos, ¿cabrá preguntarse si la tradición del habla aludida, con las implicancias sociales que de ella pudieran derivarse, se prolonga ininterrumpidamente hasta nuestros días en el habla culta de Loreto?