Nuestro amigos de MAAP nos hacen llegar una importante información que compartimos:
"En enero del 2017, las alertas GLAD indicaron dos nuevos eventos de vientos huracanados, en la región Madre de Dios. A continuación, mostramos imágenes de alta resolución de estos dos casos. Lo primero es un evento grande, con una pérdida de 317 hectáreas (equivalente a 434 campos de fútbol) (Imagen 55a). El segundo es un evento de 75 hectáreas (101 campos de fútbol) que ocurrió al interior de una concesión forestal (Imagen 55b)..."
Más, en:
http://maaproject.org/2017/vientos-huracanados2/
martes, 28 de marzo de 2017
domingo, 26 de marzo de 2017
¿Casos de corrupción o crimen organizado?
Gracias a nuestro amigo por compartir, con voz autorizada por su vasto conocimiento de la golpeada Amazonia el importante artículo que desnuda la corrupción organizada desde el mismo Estado.
¿Casos de corrupción
o crimen organizado?
Alberto Chirif
Hace poco más de un mes escribí un corto texto en el
que señalé cómo en el caso de la llamada carretera Transoceánica Sur, o
IIRSA-Sur, la corrupción se había producido incluso antes de la firma de
contrato entre el Estado y el consorcio de empresas constructoras.
A raíz de esto, José Manuyama, dinámico y honesto
maestro del Colegio Nacional de Iquitos y coordinador del Comité de Defensa del
Agua de Loreto, me pidió que diese una charla sobre el tema, reto que acepté.
Sin darme cuenta, Pepe se entusiasmó y anunció, a mí y al público invitado, que
la charla sería sobre “carreteras, transnacionales y corrupción”, es decir,
algo bastante más grande que lo conversado inicialmente. Otra vez asumí el reto,
y afortunadamente lo hice, porque en el proceso de reflexionar sobre cómo
organizar la charla, me di cuenta de varias cosas. Una de ellas es que lo que
está en la raíz de mi texto sobre IIRSA-Sur, que es el hecho de que la
finalidad de una obra es su construcción en sí misma por ser fuente de
ganancias espurias, pero disfrazadas de legales y de benéficas para el país, no
era algo exclusivo de esta iniciativa, sino que, por el contrario, varias de
las que se han propuesto en los últimos tiempos han sido pensadas con la misma lógica:
dar trabajo a empresas y producir utilidades a funcionarios mediante la sisa al
Estado.
La otra cuestión de la que me di cuenta es que no se
trata de hechos aislados debidos a un impulso del momento. No son hechos que tengan
que ver con aquel relato del burro que se defiende antes el juez, señalando que
la visión apetitosa del campo de alfalfa, lo había hecho sucumbir a la
tentación y llevado a derribar las cercas para devorar los verdes brotes. No,
no es así. Por el contrario, se trata de un bien montado sistema para que los
brotes siempre estén disponibles, a fin de satisfacer apetencias insaciables de
quienes, además, se cuidan de que ningún juez se interponga a su hambre. Por esto
es que el título de esta charla se pregunta acerca de si se trata solo de
corrupción o de crimen organizado.
Cuando se habla de corrupción uno tiende a pensar en
actos individuales y más o menos aislados. El diccionario Espasa Calpe la
define así: Soborno o cohecho: la corrupción de los altos cargos del
gobierno. || Perversión o vicio: corrupción de costumbres, de menores. Da una última acepción: Alteración
de la forma o estructura de algo: corrupción de la materia orgánica. Como
sinónimos de las dos primeras acepciones da: corruptela, depravación,
perversión, vicio, prostitución, envilecimiento y deshonestidad; y de la
tercera: descomposición, putrefacción, podredumbre, peste y fermentación.
Para el caso lamentable de lo que sucede en nuestro
país y que hoy emerge a la luz principalmente por las denuncias formuladas en
otros países, en especial Brasil, los Estados Unidos y Suiza, considero que
resulta más preciso y expresivo usar los términos que definen la descomposición
de la materia orgánica: putrefacción, podredumbre, peste. Sin embargo, tengo
una duda porque en el caso de la descomposición de la materia orgánica se trata
de un proceso íntimamente relacionado con el florecimiento de la vida que viene
después, como es fertilizar un campo para dar nacimiento a la floración y
fructificación de las plantas; mientras que en el asunto que nos atañe ahora,
el de la corrupción política, la experiencia nos da demasiados ejemplos de que
la putrefacción no es seguida por el renacimiento sino por mayor putrefacción.
Para muestra, un botón. Basta recordar el periodo
pasmoso que siguió a la caída del gobierno de Alberto Fujimori, cuando una
vertiginosa sucesión de videos dio cuenta de la venta al peso de conciencias de
jueces, empresarios, militares, periodistas, artistas y muchos más; y cuando la
información que salió a la luz puso en evidencia el aprovechamiento descarado
del aparato del Estado y de los fondos públicos para fines privados y
negociados, por ejemplo, con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
que recibieron armas caídas del cielo en paracaídas soltados por aviones
peruanos, a cambio de coca. ¿Con qué otra moneda podría pagar este ejercito
paralelo?
En ese momento, una primavera emergente anunció que la
podredumbre cumpliría el proceso natural de regenerar la vida. Un presidente
transitorio decente se rodeó de gente honesta para tratar de poner orden en la
casa, y se avanzó en este sentido, hasta que su sucesor devolvió las cosas a su
rumbo conocido, que gobernantes posteriores se han encargado de profundizar.
Con esta salvedad, de que en el caso de nuestra
política la putrefacción es seguida por mayor fermento y no por la regeneración
de la vida es que utilizaré este término.
Como se articula
la corrupción
Quiero diferenciar “casos de corrupción” con “crimen
organizado”, como ya lo he mencionado, para poner énfasis en el hecho de que en
este segundo, se trata de un sistema preparado para delinquir y sangrar al
Estado mediante mecanismos impuestos como parte de una legalidad armada. En Wikipedia
encuentro una interesante precisión. Dice: “La diferencia central entre crimen
organizado y grupo criminal, es que en el primero existen personas con los
vínculos necesarios para evitar ser perseguidos por los delitos que cometen o
evitar la pena o castigo de los mismos, y el grupo criminal no tiene estos
vínculos”. Observación exacta que es necesario recordar: el crimen organizado necesita
contar con una red de apoyo que incluya miembros del poder político, jueces,
policías, periodistas y de otras instituciones.
Para que el sistema funcione es necesario primero
capturar el aparato del Estado, lo que se logra vía elecciones en las que los
candidatos suelen prometer todo lo que posteriormente no están dispuestos a cumplir.
En los últimos tiempos, los ganadores han puesto en funcionamiento un mecanismo
llamado “puerta giratoria”, mediante el cual un empresario se convierte
transitoriamente en funcionario para, un tiempo más tarde, regresar a su
actividad privada. Es decir, una misma persona intercambia papeles. No es un
simple juego de roles, sino el aprovechamiento del espacio de la administración
pública para desde allí generar leyes y normas diversas que más tarde los
beneficiarán cuando retomen la actividad privada. Lo público se confunde con lo
privado. La distinción es solo aparente. Empresarios que se disfrazan de
funcionarios para producir normas en su favor, y cuando lo consiguen vuelven a
vestirse de gerentes. Cuando lo son, critican al Estado de ineficiente,
entonces retoman su disfraz y dan nuevas normas para eliminar lo que han
llamado la “tramitología”. En se momento caen los estándares ambientales y
sociales, y se rebajan, e incluso anulan, las multas por delitos ambientales e
incumplimiento o transgresión de derechos laborales. Dentro de esta lógica, se
insertan los llamados “paquetazos ambientales” que han demolido los avances que
se habían construido a través del tiempo para intentar que las actividades
productivas, y en especial las extractivas, se realicen respetando el ambiente.
En lo referente a las leyes, en el Perú existen los
llamados contratos-ley mencionado en el Art. 62º de la Constitución, mediante
los cuales: “el Estado puede establecer garantías y otorgar seguridades. No
pueden ser modificados legislativamente, sin perjuicio de la protección a que
se refiere el párrafo precedente”. Sobre esta base, el Estado cierra filas
cuando se le plantea la necesidad de renegociar un contrato desventajoso o
abiertamente lesivo para los intereses del país: no se puede cambiar nada, dice.
Esto no es exacto, ya que mediante negociación directa entre las partes sí se
puede llegar a un nuevo acuerdo.
Humberto Campodónico se ha referido a este tema en
un texto suyo (¿Se puede renegociar el
contrato del Lote 56 del gas de Camisea?), difundido en Otra Mirada (3.3.16). Según sus propias palabras: “La
cuestión es que, desde 1993 en adelante, se han suscrito más de 250
contratos-ley y la mayoría de ellos han sido renegociados (algunos de ellos
varias veces) lo que se plasma en la suscripción de una adenda, o varias, al
contrato-ley. Entre los más recientes: Centro Comercial Aventura Plaza,
Aeropuerto Jorge Chávez (6 adendas), Puerto de Matarani (Grupo Romero, 3
adendas), Ferrocarril del Centro (9 adendas) y Metro de Lima (3 adendas). // La
particularidad es que el 99% de las renegociaciones se han dado a pedido de la
empresa privada, casi nunca del Estado. Pero el Estado también le puede
plantear la renegociación a la empresa, por tales y cuales motivos. Y la
empresa tiene que sentarse a la mesa”.
Campodónico es exacto en su análisis, aunque se
quedó corto en el tema de las adendas porque en ese momento no se conocía la
magnitud de estas. Hoy se sabe que solo durante su segundo gobierno, el
presidente Alan García promulgó una ley, un decreto y 15 adendas que tuvieron
como beneficiaria principal a la empresa Odebrecht. (Ver sobre el tema “Alan en
el ajo”, de Américo Zambrano, en Hildebrandt
en sus trece. Nº 338. Año 7. 10 de marzo de 2017.)
Por otro lado, las leyes peruanas permiten que la
empresa ganadora de una licitación negocie sus derechos con un tercero. Se
trata de una disposición absurda porque durante la evaluación de los postores
el Estado califica sus conocimientos y experiencia en la materia del contrato,
y sobre esta base aprecia si estos están de acuerdo con los montos que está
dispuesto a pagar por sus servicios. Esto no pasa con el subcontratado, cuya
elección queda en manos del titular del contrato. En la transacción, este
último retiene a su favor una parte del pago efectuado por el Estado. Es decir,
gana dinero pero no hace nada. Si el Estado estableciera un acuerdo directo con
empresas de menor calidad como las que subcontratan los titulares, les pagaría
menos y evidentemente ahorraría dinero. En este caso no ahorra sino que
benéfica a una empresa parásita que no ejecuta la obra.
El crimen organizado impone un uso arbitrario de las
normas de excepción. La opción recurrente es declarar de interés nacional una
iniciativa para así levantar las restricciones que puedan pesar sobre ella.
No obstante que la Constitución (Art. 62ª) establece
severas restricciones que señalan que los extranjeros “no pueden adquirir ni
poseer, por título alguno, minas,
tierras, bosques, aguas, combustibles ni fuentes de energía, directa ni
indirectamente, individualmente ni en sociedad, [...salvo...] el caso de necesidad
pública expresamente declarada por decreto supremo aprobado por el Consejo de
Ministros conforme a ley”, hasta hace pocos años la totalidad de las fronteras
peruanas estaban entregadas a empresas con fines de exploración o explotación
de minerales, hidrocarburos y otros recursos. Si esto ya no es así es porque la
cuenca del Putumayo, en ausencia de recursos petroleros, ha sido eliminada de
las zonas ofertadas por el MINEM. Si la excepción se convierte en la regla, tal
vez sería necesario reformular la redacción de ese artículo de la Constitución.
Podría ser: “todos los extranjeros pueden adquirir y posee..., salvo casos de
necesidad pública”.
Varios de los proyectos que hoy son materia de
investigación han apelado con éxito a mecanismos de excepción establecidos en
la ley. Entre ellos, se cuenta la Transoceánica-Sur o IIRSA-Sur que fue considerado
una iniciativa de interés nacional, razón por la cual se la liberó de realizar
los trámites previstos en el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP). Es
claro que la liberación de estos trámites implica un menor control por parte de
los entes supervisores del Estado.
Por último, para que el sistema legal sea funcional
a los intereses que defiende el crimen organizado es indispensable contar con
un Poder Judicial atento a las órdenes que se le den. Los mejores ejemplos de
esto los tenemos de la época cuando el presidente Fujimori dirigía el país. Jueces
y fiscales estaban al servicio de un sistema minuciosamente organizado para
delinquir. Pero sería injusto limitar el comportamiento doloso de jueces a esa
época.
El tema no se agota en cuestiones legales. El
lingüista Noam Chomsky ha elaborado una lista de las “Diez Estrategias de
Manipulación” a través de los medios de comunicación. Él señala: “El
elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que
consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de
los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la
técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones
insignificantes”.
Ejemplos de esto sobran en nuestro medio. Los
llamados programas de la farándula emitidos por algunos canales se convierten
luego en tema de los noticieros de esas emisoras, que dedica el resto del
tiempo a sucesos que alimentan el morbo de la población (robos, asaltos,
asesinatos, violaciones, accidentes y otros), pero evitan cuidadosamente
reflexionar sobre los hechos importantes que afectan al país.
Las modalidades
Con el poder en las manos, las modalidades de la
corrupción se abren como un amplio abanico. La apropiación directa de bienes destinados
a fines sociales, o incluso a paliar las consecuencias de graves desastres, es
la más bruta y burda de ellas. Por ejemplo, las donaciones de ropa para gente
necesitada de las que se apropiaron hermanos del presidente Fujimori para
instalar un negocio en que las ofertaban como mercadería de venta. Hace parte
de esta modalidad el aprovechamiento de situaciones de tragedia para robar, por
ejemplo, sobrevaluando obras o el precio de maquinarias destinadas a atender
desastres causados por un sismo, un incendio o una inundación. Si por patria se
entendiera no solo la reproducción de gestos formales que no comprometen, sino la
responsabilidad que deben tener funcionarios y ciudadanos en general con la
vida y la dignidad de la gente y el destino de la Nación, hechos tales de
corrupción serían considerados auténticos actos de traición a la patria.
Sabemos ya del tema de las adendas a los contratos y
de los beneficios generados a través de la “puerta giratoria”, utilizada para
dar normas que luego benefician a empresas de las cuales los funcionarios
temporales son dueños o accionistas principales.
El tema de las Asociaciones Publico Privado es una
manera mediante la cual la empresa privada utiliza fondos del Estado para
financiarse. La modalidad de “obras por impuestos” es otro mecanismo para
sangrar al Estado. Consiste en que este, en vez de cobrar un tributo, le da la
opción a la empresa de ejecutar obras. ¿Por qué le puede interesar a la empresa
privada un mecanismo de este tipo que le añade la preocupación de ejecutar una
obra o velar por su cumplimiento? Considero por dos razones: por la rebaja de
impuestos que debe estar implícito en el acuerdo y por la posibilidad de subir
los costos de la obra para así descontar mayores impuestos. Si la empresa
gastase lo mismo pagando impuestos que ejecutando obras a cambio de estos, es
lógico que optaría por lo primero que de una vez la liberaría de su obligación
con el Estado.
Me pregunto si el tema de los llamados “paquetazos”
ambientales y sociales, compuestos por decenas de normas legales que declaran
como finalidad la reactivación económica del país, no son también una modalidad
de corrupción. ¿Por qué? Porque evidentemente no han cumplido con su objetivo,
y no lo han hecho porque no constituyen medidas adecuadas para superar la
crisis. Esta, como lo han señalado hasta el cansancio especialistas en temas
económicos, se debe a la caída de los precios de los productos de exportación
del Perú (principalmente minerales) en el mercado internacional, lo que quiere
decir que mientras estos no se incrementen, la reactivación será una quimera.
¿Para qué entonces los “paquetazos” y cómo así estos pueden ser considerados
estrategias de corrupción? Porque preparan el camino para el reingreso
triunfante de las empresas una vez que los precios de los productos se
incrementen. Entonces ellas contarán con condiciones favorables, libres de
barreras laborales y ambientales. La asociación pública privada habrá
demostrado su eficiencia.
Para entrar en la última parte de esta exposición,
me voy a referir a una modalidad que se ha impuesto con fuerza desde hace ya algunas
décadas como estrategia del crimen organizado, aunque recién ahora comienza a
hacerse evidente. Se trata de concebir a los proyectos como una finalidad en sí
misma, sin tener en cuenta si verdaderamente las obras servirán o no para los
fines que dicen perseguir.
El ejemplo de la Transoceánica-Sur es uno. La declarada
finalidad de esta vía para captar el beneficio de las exportaciones de carne y
soja de Brasil, como ha quedado demostrado, era una patraña, ya que varios años
después de construida la carretera, ningún camión (no es una figura retórica es
un dato: ni uno) procedente de ese país la ha atravesado para llevar su carga a
Ilo o Mollendo.
El caso de las centrales hidroeléctricas es parecido.
Han sido sobredimensionadas con el mismo fin señalado en el punto anterior:
ganancias para las empresas constructoras y coimas para los funcionarios. En
abril de 2009, el gobierno del presidente García firmó un memorando de
intenciones con Brasil para construir centrales hidroeléctricas en la Amazonía.
Parte de la energía sería para abastecer el país y la otra, para venderla a
Brasil. Estas centrales incluyen la de Inambari, en Madre de Dios, cuyo embalse
destruiría muchos kilómetros de la recién construida Transoceánica-Sur, además
de inundar territorios indígenas y asentamientos de colonos; y la de
Paquitzapango en el Ene, que desplazaría unas 10 000 personas, ashaninkas en su
mayoría, al quedar su territorio bajo agua. Esta última ha sido frenada por la
Central Ashaninka de Río Ene.
El Ministerio de Energía y Minas maneja sus propias
propuestas, que son más que las antes mencionadas. Dourojeanni et al (Amazonía peruana en 2021. Lima, 2010)
presentan un cuadro de “Proyectos de infraestructura de energía hidráulica en
la cuenca amazónica del Perú 2009-2021” que incluye 52 proyectos, algunos de
los cuales afectarán directamente a pueblos indígenas, como los de Manseriche,
Tsomabeni Tambo-Puerto Prado y Mazán.
Como si esto fuera poco, el gobierno del presidente
Alan García promulgó, en abril de 2011 (muy poco tiempo antes de dejar el
cargo), un decreto Supremo declarando de interés nacional y social la construcción
de 20 hidroeléctricas solo en la cuenca del Marañón, dos de las cuales afectarán
a población indígena (Escurrebraga y Manseriche) y el resto, a campesinos
andinos.
Todas estas iniciativas sumadas producirán energía
eléctrica que supera las necesidades del país. La finalidad subyacente a ellas parece
ser entonces darles trabajo e ingresos a empresas brasileñas y canalizar pagos
bajo la mesa (coimas) a funcionarios peruanos.
Hoy día la tragedia ha caído sobre el país a raíz de
las lluvias que han destruido viviendas e infraestructura. Se necesitará de una
fuerte inversión para salir adelante y recuperar las pérdidas. Es un momento de
demostrar solidaridad y de tener cuidados especiales para evitar que los
buitres se aprovechen de la desgracia.
viernes, 24 de febrero de 2017
Pluspetrol: El alma de Camisea y el Tunchi de los lotes 192 y 8 en Loreto
Gracias a nuestro amigo, el antropólogo Alberto Chirif, experto en la problemática amazónica compartimos un artículo de Frederica Barclay, experta historiadora también en Amazonia y su desarrollo cuidadoso.
Tan satisfecho quedó el Estado (y la empresa) que tras una
inversión final de S/. 1’500,000 nuevos soles, en diciembre del 2014
ProInversión otorgó a Pluspetrol un premio en la categoría de “Empresa con el proyecto más inclusivo ejecutado a través de
Obras por Impuestos” (¡!) (http://www.obrasporimpuestos.pe/0/0/modulos/NOT/NOT_DetallarNoticia.aspx?ARE=0&PFL=0&NOT=102

Pluspetrol: El alma de Camisea y el Tunchi de los lotes 192 y 8 en Loreto
Frederica Barclay
Centro de Políticas
Públicas y Derechos Humanos Perú- Equidad
El alma de Camisea
(http://elalmadecamisea.com/) es el
nuevo sitio desde el que la empresa petrolera Pluspetrol se propone arrullarnos
con cuentos (“Historias para contar”). Pero algunos de los cuentos que no
cuenta en público son del calibre de “El Aro” que se estrena estos días en el
cine, y causan mucho más miedo que el tunchi en Loreto[1]. Aquí uno espeluznante.
En el año 2015, a las puertas de la licitación del lote
petrolero 192, Pluspetrol emprendió una costosa campaña publicitaria que hoy
retoma en vísperas de la nueva licitación del lote, para intentar mejorar su
imagen, como entonces. Como se sabe, en agosto de ese año Pluspetrol dejó
el lote 1AB (ahora 192) que explotó por
15 años sin presentar un plan de abandono, sin haber cumplido el Plan Ambiental
Complementario (PAC) del 2006, que venció en el año 2009 (Informe Nº
411-OEFA/DS-HID: p. 4, 19 y 20). Al irse del lote dejó un reguero de
contaminación que el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental que la OEFA (ver el Informe Nº 411-214-OEFA/DH-HID) se ha encargado de
señalar para imponerle multas que la empresa no paga y mientras continúa a
cargo del lote 8, también en Loreto (ver http://convoca.pe/investigaciones/los-millones-perdonados-las-petroleras).
La campaña de publicidad del 2015, en la prensa, radio y
televisión, daba amplia cobertura a una noticia: la construcción de una escuela
en Nuevo Andoas, comunidad Quechua del Pastaza donde se encuentra la estación
de recolección de petróleo que opera desde 1978 para el bombeo del Ramal Norte
del Oleoducto Norperuano. La obra se
había llevado a cabo bajo la modalidad de “Obras por Impuestos” en el año
2012-2013. Pero recién ahora sabemos
bajo qué condiciones.
“Obras son amores,
que no buenas razones”, ni buenas acciones
Bajo el esquema de obras por impuestos, que regula la
Ley Nº 29230, el cual permite a las
empresas descontar de sus obligaciones tributarias su inversión en una obra
pública, Pluspetrol acordó con el
Gobierno Regional de Loreto, que presidía Y. Vásquez Valera, la ejecución del proyecto registrado en el
SNIP con el número 61467. El proyecto valorizado inicialmente en 1´165,864 de
nuevos soles había sido solicitado por Pluspetrol en el 2011 y había contado
con la asesoría técnica de ProInversión para su aprobación por el SNIP con el
título de “Mejoramiento y equipamiento de la
institución educativa de gestión pública variante agropecuaria Andoas Nuevo,
Distrito de Andoas, Provincia de Datém del Marañón” para beneficiar a 136
alumnos locales.
Sin embargo, lo que la empresa Pluspetrol Norte no había
contado es que ella sabía que el colegio agropecuario, situado frente a la
cancha de fútbol de la comunidad de Nuevo Andoas, se ubicaba a su vez a menos
de 200 metros de un sitio contaminado designado por la petrolera como “ANDO01”, como lo deja saber el informe final de la consultora CH2M HILL Ingeniería del Perú, de abril del 2015.
Con conocimiento de causa
Una vez inaugurada la obra, computada la cancelación de
obligaciones tributarias compensadas con la inversión, y premiada por
ProInversión, en el año 2014 la empresa petrolera Pluspetrol contrató a la
firma CH2M HILL Ingeniería del Perú S.A.C. llevar a cabo
un Levantamiento Técnico del Sitio (LTS) ANDO01. Conocemos los detalles del
Levantamiento Técnico del Sitio ANDO01 por el reporte (Informe de Identificación de Sitio. Pluspetrol Norte
S.A., Lote 1AB Loreto, Perú. Sitio ANDO01) que estuvo disponible por algunas semanas en el portal de Perupetro a
propósito de la próxima licitación del lote 192 al que se dice Pluspetrol
quiere regresar.
El sitio ANDO0 1 se encuentra fuera de las
llamadas “facilidades industriales” de la base petrolera de Andoas, donde se ubica
su campamento principal (en amarillo en la siguiente figura), y se ubica en
terrenos de la comunidad Nuevo Andoas. Sin embargo, en su momento se declaró
irregularmente a la integridad del lote --que se encuentra superpuesto
completamente a territorios indígenas-- como área industrial, con lo que se
beneficia se la aplicación de los estándares ambientales mucho menos exigentes, que son los que rigen
para áreas industriales. Así por ejemplo, para el caso de hidrocarburos, los suelos industriales
permiten un poco más del doble de las fracciones que se permiten en suelos
agrícolas (Anexo 1 del D.S. No. 002-0013-MINAM).

A base de imágenes y documentación puesta a disposición por Pluspetrol, incluyendo el PAC 2006, CH2M HILL identificó en su estudio del sitio de agosto del 2014 “fuentes, focos y vías potenciales de contaminación”, indicando que “de acuerdo a estudios previos” se había podido establecer que “dicho sitio cuenta con información histórica y evidencias relevantes de campo que indican la presencia de impacto con hidrocarburos en el suelo”. Es decir, era un hecho conocido que el sitio se encontraba contaminado por lo que se solicitaba a la consultora que determinara si la contaminación excedía los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) para suelos de uso industrial.

A base de imágenes y documentación puesta a disposición por Pluspetrol, incluyendo el PAC 2006, CH2M HILL identificó en su estudio del sitio de agosto del 2014 “fuentes, focos y vías potenciales de contaminación”, indicando que “de acuerdo a estudios previos” se había podido establecer que “dicho sitio cuenta con información histórica y evidencias relevantes de campo que indican la presencia de impacto con hidrocarburos en el suelo”. Es decir, era un hecho conocido que el sitio se encontraba contaminado por lo que se solicitaba a la consultora que determinara si la contaminación excedía los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) para suelos de uso industrial.
Si bien por ampararse en la condición atribuida de suelos no
industriales el estudio de las muestras determinó que las muestras colectadas
no superaban los ECA para suelos de uso industrial, la consultora identificó
tres focos de contaminación para los que señalaba no se podía descartar la
exposición por contacto por parte de las comunidades nativas “y por lo tanto
ser considerada [un área] para la evaluación de posibles receptores de
contaminación”. Para señalar esto la consultora CH2M HILL tomó en cuenta los
lineamientos de la Guía para la
elaboración de estudios de Evaluación de riesgos a la Salud y el Ambiente (ERSA) en sitios contaminados aprobada por la Resolución Ministerial
034-2015-MINAM del Ministerio del Ambiente, aprobada en
febrero del 2015, que establece los criterios para la identificación de riesgos
para la salud de las personas.
Los focos identificados incluían un entierro histórico de borras, un
canal que al ser hincado despedía el olor característico de los hidrocarburos y
mostraba la habitual iridiscencia y residuos metálicos, tales como baterías.
Las borras son nada menos que residuos peligrosos oleaginosos que se
generan en el almacenamiento de productos derivados de petróleo en tanques de
almacenamiento formados por lodos de perforación, hidrocarburos y otras
sustancias. Se los considera sólidos altamente inflamables. El informe detalla
que en 4 de 6 sondeos “se percibió olor
a hidrocarburos que van desde una intensidad baja hasta alta” (p. 9-1). Y aunque ajustándose a los ECA de
suelos de uso industrial ninguna muestra superó tales parámetros, el informe deja
claramente establecido que “Sin embargo, por la información histórica que se
tiene y las concentraciones encontradas,
cercanas a los ECA industriales en
los sondeos 10 y 11, se podría considerar como fuentes potenciales de aporte a
los remanentes de aquellos entierros que posteriormente fueron removidos (p.
10-1). Asimismo, el detector de
fotoionización, que detecta gases, halló una lectura máxima entre 0,50 y 1,00
metros bajo el nivel de la superficie que alcanzó las 420.90 partes por millón,
anotando a este respecto que el punto de muestreo se hallaba a “a unos 100 m de
distancia de las viviendas encontradas alrededor del sitio”. Al respecto, CH2M
HILL hacía notar que en el área de afectación el 66.79% eran menores de 25 años
(p. 6-1) y que entre la población “potencialmente expuesta” estaban incluidos
los “Habitantes de las viviendas y concurrentes a la escuela existentes al
norte del sitio” (p. 10-2). Este sitio se ubica en el llamado Barrio 13 de la
comunidad de Nuevo Andoas.
CH2M HILL encontró entre las “sustancia relevantes” que saturaban
suelos en algunos puntos las siguientes: HTP (Hidrocarburos Totales de
Petróleo), BTEX (Benceno, Tolueno, Etilbenceno y Xilenos) y HAPs (Hidrocarburos
Aromáticos Polinucleares). Aunque, nuevamente, por tratarse de suelos no
industriales no se consideró que éstos existían en niveles críticos, la
consultora se cuidó de indicar que aparte de los trabajadores y subcontratistas
de Pluspetrol Norte que eventualmente circularan por el sitio, estaban
expuestas a contaminación las comunidades nativas y, asimismo, que la fauna y
flora constituían receptores ecológicos de la contaminación de los suelos.
En este sentido, de acuerdo al estudio de las pendientes y otros
factores, el estudio encontró que existía riesgo “exposición completa” vía
propagación a nivel de infiltración en los terrenos, dispersión superficial por
inundaciones y a través del flujo del canal existente remanente de antiguas
operaciones, así como riesgo de dispersión atmosférica (por inhalación de
vapores o partículas). En cambio desestimaba el riesgo de disolución y
dispersión hacia las aguas subterráneas a pesar de haber señalado “no se cuenta
con información bibliográfica alguna que indique la profundidad aproximada de
ocurrencia del nivel freático en el Lote 1AB o en el área del sitio” (p. 3-1)
asumiendo además que por no haber encontrado pozos de agua, no habría riesgo de
perforación, no obstante que la población de la comunidad de Nuevo Andoas no tiene acceso a agua potable y que el
programa de monitores de FEDIQUEP registra la existencia de varios pozos en
este barrio.
“Adelantando el desarrollo”
“Adelantando el desarrollo” era el lema de la premiación organizada
por ProInversión de proyectos realizados con el esquema de obras por impuestos,
y la categoría con que Pluspetrol fue premiada fue la de Empresa con el proyecto más inclusivo.
¿Es porque la comunidad nativa Quechua Nuevo Andoas ha sido
clasificada como “pobreza extrema”, de acuerdo a la Resolución Ministerial Nº
277-2014-MIDIS, que el Estado puede promover una “integración” en estos
términos? Son los comuneros, que tienen la mala suerte de superpuestos lotes
petroleros, “ciudadanos de segunda categoría” como ya sugirió Alan García en
otro contexto?[2].
¿Cómo puede una obra por impuestos, destinada al mejoramiento de un
colegio que debía beneficiar a una población masiva y continuadamente afectada
por la contaminación de suelos y cursos de agua por hidrocarburos a lo largo de
4 décadas haber sido llevada a cabo en tales condiciones? ¿Qué papel juegan en
la calificación de los proyectos de obras por impuestos ProInversión y los
Gobiernos Regionales que no son capaces de resguardar los derechos de los
ciudadanos peruanos? El artículo 2, de
la Constitución peruana de1993 reconoce el “el derecho fundamental de
toda persona a vivir en un medio ambiente adecuado y equilibrado”. El Estado
está obligado a cumplir la Convención sobre los Derechos del Niño aprobada por
las Naciones Unidas en 1989 y ratificada por el Perú. Pero los derechos de los
niños indígenas que ya sufren la afectación continuada de su derecho al medio
ambiente sano no es adecuadamente reconocido y atendido.
¿Se puede aceptar que una empresa descuente sus obligaciones
tributarias a cambio de la construcción o mejoramiento de un colegio en una
comunidad a sabiendas de que algunos focos de contaminación se encontraban a
menos de 200 metros de la zona donde estudian niños? No es esta una forma
extremadamente perversa de “blanquear” responsabilidades de contaminación
ambiental y remediación pendientes a cambio de “una contribución al desarrollo”
de las comunidades nativas, en palabras de ProInversión y de Pluspetrol?
Lo mínimo que debería esperarse es que el Estado (¿Ministerio de
Economía y Finanzas? ¿SUNAT?, GOREL? ¿ProInversión?) anule a Pluspetrol su
canje de deuda tributaria por la inversión en la construcción de un colegio, a
sabiendas de su cercanía a un sitio contaminado sustancias tan peligrosas como
HAPs, BTEX y HTP. Aún si el sitio hubiera sido contaminado por el concesionario
anterior (Occidental), Pluspetrol --que
por contrato está obligado a remediar estos sitios--tenía conocimiento de esta
contingencia como lo prueba el hecho de que encargó un Levantamiento Técnico
del Sitio ANDO01. Se debe asegurar que proyectos con graves fallas como éste se
cuelen en el esquema de obras por impuestos o en las asociaciones Público
Privadas.
¿Puede la empresa, en este caso, negar que ha dado amplias muestras de
irresponsabilidad con el ambiente y las personas y con la legislación ambiental
y ha desafiado continuamente a la autoridad ambiental. ¿Mientras la opinión
pública espera que Pluspetrol asuma su responsabilidad de diseñar y financiar
adecuadamente un plan de abandono de este lote (lo que debería hacer de
inmediato) y de pagar las numerosas multas ambientales que le han impuesto OEFA
y OSINERGMIN, puede dejarse pasar así no más este caso? ¿Puede Pluspetrol
postular a la licitación del lote 192 con todos sus antecedentes?
[1] El tunchi
es un espíritu que vaga de noche, muy temido. Se conoce su presencia por el un silbido penetrante característico que en
Loreto todos conocen.
[2]
Con relación al discurso de “El Perro del
Hortelano” el entonces Presidente de la República Alan García cuestionó que
los indígenas amazónicos fueran ciudadanos de primera categoría.
martes, 21 de febrero de 2017
MAAP Síntesis #2: Patrones y Drivers de Deforestación en la Amazonía Peruana
Los amigos de MAAP nos hacen llegar su sintesis #2
"Presentamos nuestro segundo reporte de síntesis, desarrollando con mayor detalle nuestro primer reporte publicado en setiembre del 2015. Esta síntesis está basada, en gran medida, en los 50 reportes del MAAP, publicados entre abril del 2015 y noviembre del 2016. El objetivo es resumir la información más pertinente hasta la fecha, concerniente a las tendencias, patrones, y drivers de deforestación en la Amazonía peruana.
La metodología del MAAP consta de 4 componentes principales: Detección de pérdida de bosque, Priorización de los datos, Identificación de drivers de deforestación, y Publicación de reportes amigables para el usuario. Más adelante, puede encontrar la sección “Metodología” para más detalles."
Las gracias a:
Pueden continuar leyendo en:
http://maaproject.org/2017/maap-sintesis2/
"Presentamos nuestro segundo reporte de síntesis, desarrollando con mayor detalle nuestro primer reporte publicado en setiembre del 2015. Esta síntesis está basada, en gran medida, en los 50 reportes del MAAP, publicados entre abril del 2015 y noviembre del 2016. El objetivo es resumir la información más pertinente hasta la fecha, concerniente a las tendencias, patrones, y drivers de deforestación en la Amazonía peruana.
La metodología del MAAP consta de 4 componentes principales: Detección de pérdida de bosque, Priorización de los datos, Identificación de drivers de deforestación, y Publicación de reportes amigables para el usuario. Más adelante, puede encontrar la sección “Metodología” para más detalles."
Las gracias a:
Matt Finer, PhD
Research Specialist
Amazon Conservation Association
Research Specialist
Amazon Conservation Association
1012 14th St NW, Suite #625
Washington, DC 20005
Pueden continuar leyendo en:
http://maaproject.org/2017/maap-sintesis2/
miércoles, 15 de febrero de 2017
IRSA Sur: corrupción comenzó antes del contrato
Por ser de interés nacional e internacional comparto con los lectores el importante e informado artículo de Alberto Chirif, antropólogo de valioso y reconocido trabajo por más de cuatro décadas en la Amazonia.
IRSA Sur:
corrupción comenzó antes del contrato
Alberto Chirif
Circula actualmente una cantidad impresionante de
información sobre la corrupción vinculada a la carretera Interoceánica Sur o IRSA-Sur.
Tal vez algunas personas no sepan que esta vía hace parte del proyecto “Iniciativa
para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana” (IRSA) que
incluye proyectos viales, energéticos y de comunicaciones. En la construcción de
esta vía han participado importantes compañías brasileñas, entre ellas
Odebrecht, y algunas peruanas, todas ellas sacudidas por escándalos de coimas y
de grosero aprovechamiento de fondos públicos. Frente a la investigación “Lava Jato”,
conducida por el poder judicial del Brasil, el Perú ya no han podido cerrar los
ojos ante las evidencias de corrupción que comprometen a sus últimos gobiernos.
En estas líneas planteo que la corrupción se produjo incluso antes de la firma
del contrato, cuando se hizo pasar gato por liebre al señalar que esta vía era
importante para dinamizar el intercambio comercial entre Perú y Brasil.
Antes de señalar el punto central quiero, sin
embargo, referirme a la característica de interoceánica de una vía. En
realidad, todas las carreteras en el Perú que partiendo de la costa trasponen
la Cordillera de los Andes y llegan a la cuenca amazónica son interoceánicas,
en tanto comunican la cuenca del Pacifico con la del Atlántico. Es decir, las
carreteras a Olmos-Bagua, Lima-Pucallpa, Cusco-Puerto Maldonado y otras son
interoceánicas por definición. Dentro del proyecto IRSA, la Interoceánica Sur
no es la única vía con este carácter. Está también la Interoceánica Norte que
debe cubrir un tramo de 955 km entre Paita (Piura) y Yurimaguas (Loreto). La
diferencia con la Sur es que mientras esta termina en la frontera y de allí
entronca con la red vial del Brasil, la Norte termina en Yurimaguas, a orillas
del Huallaga, desde donde se puede seguir solo por río para comunicarse con los
países ubicados aguas abajo: Colombia y Brasil.
IRSA Sur más que una vía es una red de carreteras
que han sido divididas en tramos: el uno, de 762 km, parte de San Juan de
Marcona (Ica) y, luego de pasar por Puquio y Abancay, llega a Urcos (Cusco). El
dos, de 300 km, va desde Urcos hasta Puente Inambari (Madre de Dios). El tres,
de 403 km, une Puente Inambari con Iñapari, en la frontera con Brasil. El
cuatro, de 305 km, recorre desde Puente Inambari hasta Azángaro (Puno).
Finalmente el cinco, de 814 km, está en realidad compuesto por dos carreteras:
una que parte de Mollendo (Arequipa) y la otra de Ilo (Moquegua), corren luego paralelas
hacia el este hasta encontrase en Juliaca, donde se juntan para llegar a
Azángaro. En total se trata de una vía de 2 585 km.
La característica especial de la Interoceánica Sur es
ser la única vía que permite ir desde Perú hasta Brasil directamente, sin
pasar, por ejemplo, por Bolivia o Argentina. Y este ha sido el motivo con el
cual los voceros, tanto del Estado como de la empresa, le han tratado de dar un
atractivo especial a su construcción, señalando que ella permitiría captar las
exportaciones de Brasil al Asia y, por lo mismo, dinamizar fuertemente la
economía del sur del Perú.
Se trata de una mentira monumental que, por
supuesto, no se la creyeron los que hacían la propaganda señalando que esta era
la finalidad de la carretera. El planteamiento no resistía ningún análisis
medianamente informado.
Brasil es un país poderoso desde el punto de vista
de su economía, muy mal distribuida, por cierto, lo que hace que registre un el
alto porcentaje de población en situación de pobreza. El estado limítrofe con la
región de Madre de Dios es Acre. Su principal producción es carne de ganado,
soya, castaña y jebe o shiringa. Relativamente cercanos están dos estados:
Amazonas (Manaos) que no está conectado por carretera con la capital de Acre
(Río Branco), y Rondonia, que sí lo está. Amazonas vive de la extracción de
recursos naturales y de la condición de puerto franco de Manaos. Rondonia,
produce también carne de ganado y soya.
En resumen, en el papel, es el estado de Acre, por
su situación limítrofe con Madre de Dios y por enlazarse con las carreteras peruanas,
por la ruta Río Branco-Asís- Iñapari y, desde allí, Puerto Maldonado y el resto
del Perú, el que más podría exportar al Asia sus principales productos por esta
carretera, en especial, soya y carne de ganado. Sin embargo, no lo hace. He
recorrido esta ruta y he hecho consultas a personas que viven y trabajan en
Madre de Dios, y las respuestas corroboran lo que he visto: ningún camión brasileño
ha llegado del Acre a Puerto Maldonado, transportando carga hacia los puertos
peruanos de Marcona, Mollendo o Ilo.
¿Por qué? ¿Son tontos los brasileños que están
perdiendo oportunidades de hacer buenos negocios exportando sus productos al
Asia por esta vía? Nada de eso.
Solo un ingenuo desinformado (y no lo son ni los
funcionarios públicos ni los empleados y accionistas de las compañías
constructoras) puede haber pensado que los industriales brasileños estarían
dispuestos a embarcar carne o soya en el Acre con rumbo al Perú, para
encontrarse con una carretera de segunda categoría (la Interoceánica no es autopista)
que los conduce, luego de muchas penurias, a los puertos del sur, carentes del
equipamiento que demanda un empresario que busca que su carga llegue de manera
segura a su destino. Pero hay más. No solo la carretera es de segunda categoría
sino que atraviesa por una geografía difícil, que en su parte más alta alcanza
cerca de 5000 msnm y -acá la cereza en la copa- está sujeta a continuos
bloqueos por parte de población que protesta por la traición de gobiernos que
les prometen maravillas en campaña (“agua sí, oro no”, por ejemplo) que luego
incumplen (“una cosa es lo que uno dice en campaña y otra es lo que hace cuando
gobierna”, dijo un expresidente sin que en su rostro asomara el mínimo rubor).
Si bien es verdad que esta vía ha mejorado algunos
tramos nacionales, por ejemplo, el que va de Cusco a Puerto Maldonado, también
lo es que gran parte de esta vía ya existía desde mucho antes del contrato que
comentamos, y en buenas condiciones. De todas maneras, su pretendida utilidad
como vía dinamizadora del comercio con Brasil no tienen ningún sustento.
Lo que ha sí ha dinamizado esa
carretera son la minería ilegal y la tala descontrolada del bosque. Según una
fuente fidedigna que trabaja en la región, “los camiones de madera y los carros
que llevan el oro a puntos clandestinos en la frontera utilizan la carretera
Interoceánica. Sin embargo –añade- siempre transitaban por las mismas rutas
antes de que ésta fuera mejorada como está ahora”.
Mentir para justificar una carretera sabiendo que
los objetivos planteados no son viables es expresión de corrupción. La
principal finalidad de la carretera ha sido la construcción misma, los 800
millones de dólares de costo inicial que luego de 22 adendas se convirtieron en
2000. Esto por el lado de los constructores. Por el de las autoridades
nacionales, sabemos ahora de los 20 millones de dólares que recibió el expresidente
Toledo. Él recibió el 1% del costo total de la obra. Aún no se sabemos cuánto han
recibido otras autoridades.
¿Y por qué digo que autoridades y constructores sabían
que la construcción no iba a cumplir con la finalidad propuesta? Porque se
aseguraron de varias formas de ganar dinero. La primera es mediante el
financiamiento que fue asumido por el Estado y la segunda es porque obtuvieron
la concesión de la vía para cobrar peaje a cargo de su mantenimiento.
Hay una tercera que
es otra cereza y la tomo de un power point presentado por el Ing. Henry Zaira
Rojas, que asumió el cargo de viceministro de Transportes y Comunicaciones en
2014. En caso que “Los ingresos por peaje no cubren la inversión y operación
del proyecto, la diferencia es cofinanciada por el Estado”. ww.iirsa.org/admin_iirsa_web/Uploads/.../caex_bogota08_henry_zaira.pdf
Las empresas no tienen pierde.
lunes, 27 de junio de 2016
Lengua Shiwilu es declarada Patrimonio Cultural de la Nación
Y es la primera lengua originaria peruana declarada como tal.
El Ministerio de Cultura declaró a la lengua del pueblo Shiwilu como Patrimonio Cultural de la Nación por ser una expresión cultural única por la confluencia de elementos ancestrales andinos y amazónicos y por constituir un pilar para la identidad de este pueblo indígena que habita entre los ríos Marañon y Huallaga.
A inicios del presente año, los representantes del pueblo Shiwilu, en estrecha coordinación con el Ministerio de Cultura, impulsaron el proceso para la preparación del expediente para la declaratoria de la lengua de este pueblo como Patrimonio Cultural de la Nación.
Leer más en:
http://www.cultura.gob.pe/es/comunicacion/noticia/lengua-shiwilu-es-declarada-patrimonio-cultural-de-la-nacion
sábado, 18 de junio de 2016
Kuczynski, ¿mal comienzo o solo un resbalón?- Alberto Chrif
Publicamos el artículo de Alberto Chirif, antropólogo por la UNMSM, con más de cuarenta años de trabajo en la Amazonia.
Kuczynski, ¿mal comienzo
o solo un resbalón?
Alberto Chirif
El
voceado ministro de economía del gobierno que se instalará el próximo mes de julio,
Alfredo Thorne, ha declarado que es necesario parcelar las tierras comunales
para que “cada dueño individual de esos predios los pueda vender a
los mineros o a los agricultores". Como medida práctica propone una suerte
de zonificación, no para ver dónde se pueden realizar qué actividad y donde no
(algo que hasta ahora todos los gobiernos se han negado a hacer, incluyendo el
de Humala no obstante haberlo prometido) sino para saber dónde están las
propiedades comunales, después de lo cual, concluye, “simplemente [hay que] intercambiar los títulos comunales
por títulos individuales". Todo muy fácil.
Con una
ignorancia sobre el tema aprendida de De Soto, debe suponer que con el dinero
que ellos obtengan podrán iniciar negocios prósperos que les den la riqueza que
sus tierras comunales le han negado hasta ahora, o adquirir dinero suficiente
para disfrutarlo, mientras consiguen un empleo en otra actividad. Thorne no
considera el déficit de empleo del país (de acuerdo al INEI el porcentaje de
desempleados alcanza el 18.3%) ni la desigualdad con la que se enfrenta un
vendedor comunitario con un comprador empresario en el mercado. Hace poco
denunciamos (ver Deforestación en
Tamshiyacu: ¿En qué país vivimos?) que la empresa Cacao del Perú Norte SAC
había comprado por 5000 soles, predios de 50 has cada uno.
Pero
su ignorancia va mucho más allá, a tono con la de su mentor. En primer lugar
ignora que las comunidades, que son los núcleos de asentamiento de pueblos
indígenas, no conciben la tierra como una mercancía canjeable por dinero en el
mercado, sino como parte de la heredad recibida de sus ancestros y que ellas
deben legar a las generaciones venidera. Esa es la razón por la cual la
legislación, tanto nacional como internacional, considere que la titulación de
sus tierras es un proceso para regularizar administrativamente una propiedad
que ya es de ellas y no para darles una propiedad que no tienen.
Ignora
también que en las comunidades (según información del Ministerio de
Agricultura), se produce el 70% de los alimentos que se consumen en el país,
pero que ellas, más que centros colectivos de producción (que nunca lo han sido
porque cada persona posee una parte de las tierras) son espacios de desarrollo
de ciudadanía (eso que cada vez falta más en el Perú), en los cuales las
personas aprenden valores de convivencia, solucionan conflictos internos y
desarrollan trabajos colectivos para beneficio de todos: en el caso de las
comunidades andinas, la limpieza de reservorios de agua y canales de regadío, y
en ellas y en la amazónicas, de mantenimiento y restauración de servicios
comunes, como escuela, posta de salud, caminos vecinales,
campo deportivo, pista de aterrizaje y otros. Y por supuesto, de celebraciones
de festividades, patronales u otras que tocan fibras culturales más internas
(inauguración de maloca, floración del pijuayo) que proporcionan a los individuos
la calidez de la envoltura social.
Thorne
ignora asimismo la legislación que garantiza los derechos de las comunidades y
pueblos indígenas, comenzando por la misma Constitución que, no obstante la
anemia que muestra para el reconocimiento de sus prerrogativas, señala que la
propiedad de las tierras comunales es imprescriptible y le otorga a los
tratados internacionales suscritos por el Perú no solo la condición de leyes
nacionales (Art. 55º), sino también un valor por encima del de las leyes comunes
y de la propia Constitución. Al respecto, establece: “Las normas relativas a los derechos y a las
libertades que la Constitución reconoce se interpretan de conformidad con la
Declaración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales
sobre las mismas materias ratificados por el Perú” (Ver Disposiciones Finales y
Transitorias. Cuarta). En otras palabras, lo que dice la Constitución y las
leyes sobre el derecho de propiedad de las comunidades, debe ser interpretado
de conformidad con dicha Declaración y también con la Declaración de ONU sobre
derechos de los pueblos indígenas y con el Convenio 169 de la OIT.
De
las declaraciones de Thorne resulta sorprendente que las medidas propuestas hayan
sido diseñadas con la finalidad de allanarle el camino a las empresas mineras,
sin tomar en cuenta los intereses de las comunidades. Si las comunidades
quieren vender sus tierras, lo pueden hacer. No existe nada actualmente en la
legislación que lo prohíba. Pero si no quieren hacerlo, el Estado debe respetar
su decisión, sobre todo cuando ya muchas de ellas, a través de sus
organizaciones representativas, se han pronunciado en ese sentido. No se trata
entonces de hacer fáciles las cosas para un “intercambio de títulos comunales
por otros individuales”. Así no se respeta la voluntad de comunidades que
persisten no solo en mantener lo que tienen de manera comunal sino que demandan
que se les titulen de esta manera lo que aún el Estado no les ha reconocido.
Me
queda la duda sobre si Thorne ignora el compromiso de PPK con las
organizaciones. ¿O es que, como dijo un representante del Apra cuando se le
enrostró el incumplimiento de promesas electorales hechas por Alan García, que
una cosa eran las ofertas de candidato y otras las realidades de presidente?
Recordándole al Sr. Kuczynski
Señor Pedro Pablo Kuczynski, usted obtuvo el segundo lugar en la
primera vuelta electoral, con 21% de la votación nacional, y ganó la segunda
por un ajustado 50% y décimas en la segunda. Entre la primera y la segunda
vuelta sus electores subieron cerca del 30%. Aunque Ud. toca flauta no tiene la
magia del músico de Hamelín para haber incrementado el número de sus
partidarios de manera tan abrumadora. Sin las campañas de los colectivos que
combaten a su rival, sin el voto de la izquierda, sin el apoyo de los indecisos
(a quienes los dos grupos antes mencionados les ofrecieron argumentos para que
optaran por Ud.) y sin la captación del voto disperso en las otras varias
planchas, sin nada de eso, Sr. Kuczynski, Ud. no hubiera sido elegido
presidente.
Millones hemos votado por Ud. a causa de la angustia, vergüenza
(el Perú único país que elige a sus dictadores) y asco que nos producía la idea
de que los poderes Legislativo y Ejecutivo quedaran en manos de un mismo frente,
que me abstengo de calificar porque para qué hacerlo con las muestras que él mismo se encarga de dar a cada paso.
Hemos votado por Ud. porque creemos que, a pesar del agotamiento en la práctica
del modelo que impulsa su partido, representa una opción más honesta y con
capacidad de diálogo que la derrotada. Pero la honestidad debe demostrarla en
el cumplimiento de su palabra, y si Ud. ha asumido compromisos con las
organizaciones sociales, debe respetarlas. En concreto, con las organizaciones
indígenas Ud. se comprometió no solo a respetar lo titulado sino a titular lo
que aún está pendiente.
Sus rivales derrotados tienen sangre en el ojo y no le van a
perdonar las verdades que Ud. le enrostro durante la campaña y los debates. En
mi impresión, aun las propuestas más coincidentes entre su programa y el de
ellos serán vetadas por el solo hecho de hacerle el camino difícil o, mejor
dicho, imposible.
Ud. es minoría en el Congreso e incluso una alianza con las demás
fuerzas (algunas de las cuales no se aliarán a Ud. porque prefieren a los de la
otra orilla) no le dará mayoría para gobernar. No obstante, a mi modo de ver
debería hacerlo, no con declaraciones, sino con el cumplimiento de sus
compromisos de campaña con las organizaciones: Sutep, CGTP, Aidesep, DDHH y
otras. Eso le dará legitimidad frente a sus votantes y una fortaleza para
gobernar que ahora no puede obtener del Congreso, pero sí de las organizaciones
que con su voto contribuyeron a que su partido gane el Ejecutivo.
De su gobierno dependerá que no volvamos a sufrir tiempos de
terror similares al que hemos tenido durante estas últimas elecciones y, en
especial, durante la segunda vuelta, a causa de la probabilidad de vernos, una
vez más, gobernados por una mafia.
Muchos pensarán que es iluso considerar que un derechista
empedernido gobierne con el pueblo, algo que no hizo hasta hoy ningún
presidente, ni Belaunde durante su primer gobierno de centro ni Humala con su “gran
transformación” que él convirtió en una inmensa decepción. Apelando al beneficio de la duda, quiero
pensar que Ud. honrará su palabra y que las ignorancias de Thorne serán
prontamente desmentidas, y se le encargará, a él y otros ministros, que, en el
futuro, antes de hacer declaraciones ordene su pensamiento a la luz de los
compromisos asumidos por su partido.
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